En el marco del Jubileo de los Gobernantes, el Santo Padre se reunió con parlamentarios de diferentes nacionalidades y les recordó la importancia de la ley natural, encomendándolos a Santo Tomás Moro, cuya “La valentía que demostró al estar dispuesto a sacrificar su vida antes que traicionar la verdad lo convierte, también hoy para nosotros, en un mártir de la libertad y del primado de la conciencia”.
Al saludar en el Aula de las Bendiciones a los miembros de la Unión Interparlamentaria Internacional en el marco del Jubileo de los Gobernantes que se realiza del 21 al 22 de junio en Roma, León XIV expresó a las delegaciones provenientes de más de 60 países, que la política ha sido acertadamente definida como “la forma más alta de caridad”.
“En efecto, si consideramos el servicio que la vida política presta a la sociedad y al bien común, puede verse verdaderamente como un acto de amor cristiano, que nunca es mera teoría, sino siempre un signo concreto y testimonio de la constante preocupación de Dios por el bien de nuestra familia humana”.
Y añadió: “Aquellos que viven en condiciones extremas, claman para que se escuche su voz, y a menudo no encuentran oídos dispuestos a oír su súplica. Este desequilibrio genera situaciones de injusticia persistente, que fácilmente conducen a la violencia y, tarde o temprano, a la tragedia de la guerra”. “La política sana, en cambio, al promover una distribución equitativa de los recursos”, explicó el Santo Padre, “puede ofrecer un servicio eficaz a la armonía y a la paz, tanto a nivel nacional como internacional”.
Fuente: Vatican News





