La Unión de Trabajadores de la Economía Popular (UTEP), la CGT, la CTA de los Trabajadores y la CTA Autónoma protagonizan este jueves una nueva Marcha de San Cayetano desde la Basílica de Liniers hasta Plaza de Mayo, al cumplirse diez años de la primera movilización bajo las consignas de “Tierra, Techo y Trabajo”. La protesta reúne a organizaciones sociales, sindicales y cooperativas que reclaman la restitución de programas sociales, políticas de empleo y asistencia alimentaria, en una jornada que culminará con un acto frente a la Casa Rosada.
Una movilización con reclamos sociales y el legado del papa Francisco
La jornada comenzó a las 8 de la mañana frente a la Basílica de San Cayetano, en el barrio porteño de Liniers, donde el arzobispo de Buenos Aires, Jorge García Cuerva, encabezó la tradicional bendición de herramientas de trabajo antes del inicio de la peregrinación.
Desde allí, miles de manifestantes iniciaron la caminata por la avenida Rivadavia rumbo al centro porteño. Durante el recorrido se sumaron distintas columnas de organizaciones sociales, el Bloque Piquetero, Territorios en Lucha, las dos CTA y posteriormente la CGT, que confluirán en Plaza de Mayo para participar del acto central previsto para las 13.
Además de la movilización, los organizadores anunciaron un “verdurazo”, una feria de producción cooperativa y una muestra fotográfica que recorre la historia de la marcha iniciada en 2016.
La convocatoria mantiene como eje las denominadas “Tres T” —Tierra, Techo y Trabajo—, concepto impulsado por el papa Francisco durante el Primer Encuentro Mundial de Movimientos Populares realizado en Roma en 2014.
En aquella oportunidad, el entonces pontífice sostuvo: “Tierra, techo y trabajo son derechos sagrados”, una definición que con el paso de los años se convirtió en la principal bandera de las organizaciones populares de Argentina y otros países.
Reclamos al Gobierno por la situación social
Los movimientos sociales centraron sus críticas en la eliminación del Salario Social Complementario, el cierre del programa Volver al Trabajo, la reducción de la asistencia alimentaria a comedores comunitarios y la paralización de obras de urbanización en barrios populares.
La secretaria general adjunta de la UTEP, Dina Sánchez, cuestionó la decisión oficial y afirmó: “Eliminaron el Salario Social Complementario. Desde este mes de agosto, más de 900 mil trabajadores dejan de cobrar su único ingreso fijo: una ofensiva cruel contra quienes nos organizamos”.
Por su parte, la dirigente nacional de Libres del Sur, Silvia Saravia, advirtió sobre el deterioro de la situación social y aseguró: “Casi ocho de cada diez familias están salteando comidas”, al tiempo que sostuvo que “lo que hay de fondo es un problema de modelo de país”.
En la misma línea, la secretaria gremial de la UTEP, Johana Duarte, resumió las principales demandas de la movilización: “Marchamos para que a ninguna familia le falte su vivienda, su techo. Marchamos por ningún campesino sin tierra para producir, porque queremos la tierra en manos de quienes la trabajan y no en manos extranjerizadas”.




