La inflación en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires registró un marcado salto en julio y alcanzó el 2,9%. El dato representa una aceleración de 1,1 puntos porcentuales respecto del 1,8% de junio y corta la racha de desaceleración de los meses anteriores. En los primeros siete meses de 2026 el índice acumula un alza del 19,4%, mientras que la variación interanual se ubicó en el 33,2%.
El principal motor del aumento fue el turismo, potenciado por las vacaciones de invierno. Restaurantes y hoteles subieron 5,3%, impulsados sobre todo por las tarifas de alojamiento. Recreación y cultura avanzó 5,8% por el alza de los paquetes turísticos, y el transporte trepó 3,1%, con un fuerte salto de los pasajes aéreos (21,7%). En conjunto, los precios estacionales se dispararon 10,9%.
También incidieron vivienda, agua, electricidad, gas y otros combustibles (2,7%, por expensas, alquileres y electricidad, que subió 5,9%) y alimentos y bebidas no alcohólicas (1,9%, arrastrados por las verduras, que aumentaron 9%). Estos rubros, sumados a los vinculados al turismo, explicaron gran parte del alza del nivel general.
Los precios regulados, que incluyen tarifas de servicios públicos, cuotas de medicina prepaga y aranceles educativos, registraron una suba del 3%. Dentro de este segmento se destacaron las actualizaciones en las cuotas de establecimientos educativos privados (4,1%), la electricidad y las prepagas.
En el desglose general, los servicios aumentaron 3,8% y los bienes solo 1,4%. Prendas de vestir y calzado fue el único rubro que bajó (−1,6%). El dato de CABA anticipa el índice nacional que se conocerá el 13 de agosto, para el cual las consultoras proyectan una inflación cercana al 2%.





