El precio del petróleo volvió a sacudir a los mercados internacionales y superó los 100 dólares por barril por primera vez en más de tres años y medio, impulsado por la escalada del conflicto en Medio Oriente y las dificultades para transportar crudo desde el Golfo Pérsico.
El crudo Brent, referencia internacional del mercado energético, alcanzó los 101,19 dólares por barril al inicio de las operaciones en la Bolsa Mercantil de Chicago, lo que representó un salto del 9,2% respecto al cierre del viernes, cuando cotizaba a 92,69 dólares.
En paralelo, el West Texas Intermediate (WTI) —referencia del petróleo producido en Estados Unidos— llegó a 107,06 dólares por barril, lo que implica una suba del 16,2% frente a su cierre previo.
Este fuerte aumento se suma a la tendencia de la semana pasada, cuando los precios del petróleo estadounidense treparon 36% y el Brent avanzó 28%.
El estrecho de Ormuz, en el centro de la crisis
La escalada del conflicto entre Irán, Israel y Estados Unidos comenzó a impactar directamente en el suministro energético mundial, especialmente por el riesgo en el estrecho de Ormuz, uno de los corredores marítimos más importantes para el comercio de petróleo.
Por ese paso estratégico circulan diariamente cerca de 15 millones de barriles de crudo, lo que representa aproximadamente el 20% del suministro global, según estimaciones de la consultora energética Rystad Energy.
La amenaza de ataques con misiles y drones por parte de Irán llevó a que muchos buques petroleros reduzcan o suspendan su tránsito por la zona, generando preocupación en los mercados internacionales.
Menos producción y riesgo para el suministro
A medida que el conflicto se intensifica, algunos países productores comenzaron a ajustar sus niveles de extracción. Irak, Kuwait y los Emiratos Árabes Unidos redujeron su producción, debido a que el almacenamiento se está saturando ante la dificultad para exportar crudo.
Además, el conflicto militar ya impactó directamente en la infraestructura energética. Desde el inicio de la guerra se registraron ataques contra instalaciones de petróleo y gas en Irán, Israel y zonas estratégicas del Golfo.
Este escenario elevó el temor a un desabastecimiento global y alimentó la volatilidad en los mercados energéticos.
Analistas advierten que el precio del petróleo podría seguir fluctuando en los próximos días, ya que el mercado depende de cómo evolucione el conflicto y de si se restablece el tránsito normal de buques en el estrecho de Ormuz.
Para economías importadoras de energía, como muchas de América Latina, un petróleo por encima de los 100 dólares podría traducirse en mayores presiones inflacionarias, suba de combustibles y mayor impacto en el costo del transporte y la producción.





