Los Leones volvieron a subirse al podio mundial. Argentina derrotó este domingo 2-1 a Países Bajos, en territorio neerlandés, por el partido por la medalla de bronce del Mundial de hockey sobre césped 2026, y consiguió así el tercer puesto de la competencia. El equipo dirigido por Lucas Rey reaccionó en un partido intenso y cerrado, después de haber quedado fuera de la final, y terminó festejando gracias al gol decisivo de Matías Rey en el último cuarto.
La selección argentina sabía que tenía por delante un desafío especial. No solamente enfrentaba al dueño de casa, sino también a un rival que ya le había ganado 3-1 durante la fase de grupos.
Sin embargo, el partido por el podio fue otra historia.
Durante los dos primeros cuartos, ninguno de los dos equipos consiguió romper el cero. Argentina sostuvo el partido con concentración y buscó aprovechar cada oportunidad de córner corto, mientras Países Bajos intentó imponer su ritmo con el respaldo de su público.
El primer tiempo terminó 0-0 y dejó todo abierto para la segunda mitad.
Argentina encontró la ventaja en el tercer cuarto. A los 10 minutos, Tomás Domene apareció para capitalizar una jugada que comenzó con un centro de Facundo Zárate. La fórmula funcionó y Los Leones pasaron a ganar 1-0.
El conjunto argentino llegó así al último cuarto con una mínima ventaja y la ilusión de cerrar el torneo con una medalla.
Pero el local reaccionó rápidamente.
Apenas comenzado el cuarto período, Jorrit Croon recibió una tarjeta amarilla y debió permanecer diez minutos fuera del campo después de golpear en el rostro a Thomas Habif. Poco después, Países Bajos aprovechó un córner corto y Floris Middendorp estableció el 1-1.
El partido volvió a empezar.
Matías Rey apareció cuando más lo necesitaban
Con el marcador igualado, Los Leones no se desordenaron. Argentina consiguió otro córner corto y, en el rebote, apareció Matías Rey.
El defensor tomó la pelota y definió con potencia hacia el centro del arco para marcar el 2-1 a los 13 minutos del último cuarto.
Esta vez, Países Bajos no tuvo respuesta.
Los minutos finales fueron de máxima tensión, con los neerlandeses buscando desesperadamente el empate y Argentina defendiendo cada pelota como si fuera la última. El equipo de Lucas Rey consiguió sostener la ventaja y, cuando sonó la chicharra final, llegó el festejo.
¡Los Leones son de bronce!
La medalla tiene además un valor especial porque Argentina vuelve a terminar entre los tres mejores del mundo después de varios años. La anterior conquista mundialista había sido justamente el bronce en La Haya 2014, cuando Los Leones derrotaron 2-0 a Inglaterra con dos goles de Matías Paredes.
Ahora, doce años después, la selección argentina vuelve a ocupar el tercer escalón del podio.
El camino hasta allí tuvo además una particularidad: Países Bajos fue un rival recurrente para Argentina en los Mundiales. El primer enfrentamiento se produjo en 1973, con empate 0-0. Luego llegaron la victoria neerlandesa por 3-2 en 1978, otro empate 3-3 en 1990 y un triunfo de Países Bajos por 3-0 en 2010.
En 2014 volvieron a compartir grupo y los locales ganaron 3-1. La misma diferencia se repitió en esta edición durante la fase inicial. Pero cuando estuvo en juego una medalla, la historia fue diferente.
Para Países Bajos, en tanto, la derrota significó quedarse nuevamente fuera del podio. El seleccionado europeo había conseguido el bronce en Kuala Lumpur 2002, cuando venció 2-1 a Corea del Sur, y volvió a lograrlo en Bhubaneswar y Rourkela 2023, tras superar 3-1 a Australia.
Argentina, en cambio, consiguió su segunda medalla de bronce mundialista.
Y lo hizo ante el mismo rival que había complicado su camino en la primera parte del torneo.
Esta vez, Los Leones tuvieron la última palabra.




