La reforma de la Ley de Biocombustibles comenzará a debatirse este martes en la Cámara de Diputados, luego de obtener media sanción en el Senado, y enfrenta al sector de las grandes empresas exportadoras con las pymes productoras regionales. Las pequeñas plantas advierten que el nuevo esquema podría provocar cierres de establecimientos y poner en riesgo unos 9.500 puestos de trabajo directos e indirectos, mientras reclaman modificaciones al proyecto que reemplazará la Ley 27.640.
La iniciativa obtuvo 41 votos a favor y 25 en contra en la Cámara Alta y propone establecer durante 15 años un nuevo régimen para la elaboración, almacenamiento, comercialización, mezcla y autoconsumo de biocombustibles.
El principal conflicto está en el esquema de participación para las pymes. Según el sector, el corte obligatorio de biodiésel destinado al gasoil bajaría del actual 7,5% a un piso del 4%, mientras que el segmento de libre negociación podría alcanzar el 6%.
Las pymes cuestionan el nuevo esquema
El director ejecutivo de CEPREB, Federico Martelli, sostuvo que la reforma podría reducir fuertemente la actividad de las plantas regionales. Según sus estimaciones, la producción de las pymes podría pasar de 902.700 a 481.440 toneladas, mientras que solamente 11 de las 25 empresas que integran la cámara podrían continuar operativas bajo el sistema de cupos planteado.
“Rechazamos la ley porque condena a la quiebra a decenas de pymes”, afirmó Martelli, quien cuestionó especialmente el impacto sobre las plantas ubicadas lejos de los puertos.
El dirigente también reclamó a los diputados de Buenos Aires, Entre Ríos, La Pampa y San Luis que no acompañen el proyecto sin modificaciones. “¿Por qué tengo que votar algo que manda a la quiebra una empresa de mi provincia?”, planteó.
Como alternativa, CEPREB propone elevar el corte obligatorio al 12,5%, implementar licitaciones y reservar una participación para las plantas regionales y aquellas que no están integradas al polo portuario.
“Esto no trae ningún beneficio para el país: se pierden miles de empleos, se desindustrializan pueblos y ciudades pequeñas y medianas”, advirtió Martelli.
El debate por el precio y las inversiones
La discusión también alcanza al impacto que tendría un mayor corte de biocombustibles sobre los consumidores. El exsubsecretario de Mercados Agropecuarios, Javier Preciado Patiño, cuestionó que se utilice el precio en los surtidores como argumento para limitar el crecimiento del sector.
“El incremento en el corte deja mucho que desear, apenas tres puntos en bioetanol”, sostuvo. Además, comparó la política argentina con la de Brasil, donde los cortes de bioetanol y biodiésel son considerablemente superiores.
Del otro lado, las empresas integradas respaldan la reforma y consideran que podría generar inversiones superiores a US$1.000 millones.





