Boca Juniors venció 3-1 a Vasco da Gama en el Maracaná, por la vuelta de las semifinales de la Copa Sudamericana, y revirtió la serie tras la derrota por 1-0 sufrida en La Bombonera. Con una actuación contundente y goles de Lautaro Di Lollo, Miguel Merentiel y Leandro Paredes, el Xeneize golpeó en los momentos justos y quedó a un paso de la gran final.
Un comienzo ideal para el Xeneize
El equipo argentino salió decidido a cambiar la historia desde el primer minuto. Apenas a los cuatro minutos, Lautaro Di Lollo apareció para abrir el marcador y devolverle la ilusión al conjunto azul y oro, que necesitaba revertir la desventaja de la ida.
Boca encontró espacios y aprovechó el impulso del gol para mantener la presión sobre el equipo brasileño. A los 34 minutos, Miguel Merentiel amplió la diferencia y puso al Xeneize en una posición favorable para afrontar el resto del encuentro.
El 2-0 le permitió al conjunto argentino dar vuelta la serie en el resultado global y trasladarle toda la presión a Vasco da Gama, obligado a reaccionar ante su gente.
Vasco reaccionó, pero Boca resistió
En el complemento, el conjunto brasileño salió en busca del descuento y logró meterse nuevamente en partido a los 66 minutos, cuando José Luis Rodríguez marcó el 1-2. El gol renovó las esperanzas del local y abrió un tramo de incertidumbre, en el que Boca debió sostener la ventaja ante la presión del rival.
Sin embargo, el Xeneize encontró la tranquilidad en el momento decisivo. A los 88 minutos, Leandro Paredes apareció para marcar el 3-1 y asestar un golpe fundamental en el Maracaná. El tanto del mediocampista terminó de encaminar una victoria de enorme valor para el equipo argentino.
Boca quedó a un paso de la final
Después de caer por la mínima diferencia en el partido de ida, Boca respondió con personalidad en Brasil, mostró eficacia en ataque y consiguió revertir una eliminatoria que había comenzado cuesta arriba.
El triunfo por 3-1 en el Maracaná representa un paso enorme en la ilusión continental del Xeneize, que volvió a demostrar su capacidad para competir en escenarios de máxima exigencia. Con autoridad y oportunismo, el equipo argentino dio vuelta la historia y quedó a las puertas de una nueva final internacional.




