El Gobierno de Brasil respondió con dureza a las declaraciones del presidente argentino Javier Milei contra su par Luiz Inácio Lula da Silva y calificó sus dichos como “antidemocráticos, desequilibrados e impropios del jefe de Estado de un país amigo”. La Cancillería brasileña rechazó además cualquier insinuación de fraude electoral antes del balotaje del domingo 25 de octubre, al sostener que el futuro político del país debe quedar exclusivamente en manos de sus ciudadanos.
La reacción oficial se produjo después de que Milei volviera a cuestionar públicamente a Lula y apuntara contra el proceso electoral brasileño. Para el Gobierno de Brasil, esas declaraciones constituyen “un nuevo e inaceptable intento de injerencia extranjera en el proceso democrático brasileño”.
La Cancillería brasileña sostuvo que resulta “inaceptable” poner en duda la transparencia de las elecciones y consideró que las expresiones del mandatario argentino también apuntaron contra el Poder Judicial y el sistema de votación del país.
Brasil defendió su sistema electoral
En su respuesta, las autoridades brasileñas remarcaron que el sistema democrático y electoral del país es “demostrablemente seguro” y aseguraron que “jamás registró fallas”. Además, destacaron que el mecanismo fue validado por observadores internacionales durante la primera vuelta.
El Gobierno de Lula también enfatizó que la definición de quién conducirá Brasil debe realizarse “sin ningún tipo de injerencia externa”, en un mensaje dirigido directamente a las declaraciones provenientes de la Argentina.
La tensión se produce a pocos días de una elección decisiva, en la que los brasileños volverán a las urnas para definir al próximo presidente. En ese contexto, las palabras de Milei agregaron un nuevo capítulo a la relación entre ambos gobiernos, marcada por fuertes diferencias políticas e ideológicas.
Qué dijo Milei sobre Lula
Milei volvió a utilizar sus redes sociales para cuestionar al mandatario brasileño y lanzó una acusación directa contra el candidato de cara a la segunda vuelta.
“Que su último truco de campaña sucia no incluya robarse la elección”, escribió el Presidente argentino.
Además, volvió a utilizar expresiones particularmente duras contra Lula, a quien calificó de “zurdo ladrón” y “progre machirulo”.
El cruce suma tensión a la previa del balotaje presidencial de Brasil, mientras el Gobierno brasileño busca preservar la confianza en el sistema electoral y rechaza cualquier señalamiento externo que pueda poner en duda la legitimidad del proceso.





