Marco Lavagna presentó este lunes su renuncia a la conducción del Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec), según confirmaron fuentes del organismo. La salida del economista se produce en un momento especialmente sensible, ya que este mes comenzó a aplicarse la actualización del Índice de Precios al Consumidor (IPC), una modificación largamente postergada y de fuerte impacto político, económico y técnico.
La dimisión fue comunicada internamente y deja al organismo estadístico sin titular a pocos días de que se conozca el primer dato de inflación calculado con la nueva metodología, correspondiente a enero.
Lavagna había asumido al frente del Indec el 30 de diciembre de 2019, durante el inicio del gobierno de Alberto Fernández, y logró continuidad institucional tras el cambio de administración en diciembre de 2023. De perfil técnico y con origen en el peronismo —referenciado en el Frente Renovador—, su gestión fue valorada por haber sostenido la normalización estadística iniciada años atrás.
Un cambio clave en la medición de la inflación
La renuncia se da apenas semanas después de la puesta en marcha del nuevo IPC, una reforma estructural que el Indec venía preparando desde hacía años. El nuevo índice introduce cambios de fondo en la forma de medir la inflación en la Argentina, con el objetivo de reflejar con mayor precisión los hábitos de consumo actuales.
Entre las principales modificaciones se destacan:
- La adopción de la clasificación internacional Coicop 2018, que amplía las divisiones del índice de 12 a 13 al incorporar “Seguros y servicios financieros”.
- La utilización de la Encuesta Nacional de Gastos de los Hogares (ENGHo) 2017-2018 para actualizar ponderadores y la canasta de bienes y servicios.
- La actualización de los períodos de referencia, la fórmula de cálculo y los métodos de agregación.
- Un sistema de relevamiento mayoritariamente digital, con tablets y cuestionarios adaptados.
El operativo del nuevo IPC alcanza a 39 aglomerados urbanos, releva cerca de 500.000 precios por mes y cubre más de 24.500 puntos de venta en todo el país, lo que representa uno de los dispositivos estadísticos más amplios de la región.
Un contexto interno sensible
La salida de Lavagna también ocurre en un clima interno complejo dentro del organismo, atravesado por reclamos salariales y tensiones laborales, según trascendió en los últimos meses. Si bien no hubo una comunicación oficial sobre los motivos de la renuncia, el contexto de cambios metodológicos, presión política y demandas internas rodeó el final de su gestión.
Por ahora, el Gobierno no anunció quién ocupará la dirección del Indec ni si se designará un reemplazo de forma inmediata. Mientras tanto, el organismo continuará funcionando con su estructura técnica habitual, en un escenario donde la credibilidad de los datos de inflación vuelve a ocupar el centro del debate público.
La salida de Marco Lavagna cierra una etapa en el Indec y abre interrogantes sobre el rumbo institucional del organismo en un momento en el que la medición de precios vuelve a ser una pieza clave del tablero económico argentino.
Más información en breve





