Francisco Cerúndolo atraviesa la mejor semana de su carrera en el Abierto de Australia. El argentino, de 27 años, superó con una actuación contundente al ruso Andrey Rublev y se clasificó por primera vez a los octavos de final en Melbourne, confirmando un nivel que lo posiciona entre los protagonistas del torneo.
Cerúndolo, que había comenzado el año con una temprana eliminación en el ATP 250 de Adelaida, dejó rápidamente atrás ese traspié apenas pisó Melbourne Park. Como 18° preclasificado, abrió el cuadro con una sólida victoria ante Zhizhen Zhang y luego arrasó en segunda ronda con Damir Džumhur, sin ceder sets.
Un triunfo consagratorio y un nuevo techo en su carrera
El gran golpe llegó en la tercera ronda. En la Kia Arena, Cerúndolo ejecutó a la perfección el plan que había anticipado: tomar la iniciativa desde el primer golpe y no dejar que Rublev impusiera su potencia. Con 30 winners, un alto porcentaje de puntos ganados en la red y una notable eficacia en los momentos de quiebre, el argentino resolvió el partido en dos horas y ocho minutos por 6-3, 7-6(4) y 6-3.
El triunfo no solo significó su primera clasificación a la cuarta ronda en Australia, sino que además lo convirtió en el primer argentino en alcanzar esta instancia en el certamen desde Diego Schwartzman en 2020. También le permitió igualar su mejor desempeño en torneos de Grand Slam, logro que había alcanzado previamente en Roland Garros en 2023 y 2024.
Ahora, Cerúndolo espera en octavos al ganador del cruce entre el alemán Alexander Zverev y el británico Cameron Norrie. Sin haber cedido un solo set en todo el torneo y con la confianza en alza, el hermano mayor de los Cerúndolo ya derribó su propio techo en Melbourne y va por más en un Australian Open que lo tiene como una de las grandes sorpresas argentinas.





