Franco Colapinto retomó la actividad en el Gran Premio de México durante la segunda práctica libre, luego de ausentarse del primer entrenamiento por una obligación reglamentaria. El piloto argentino volvió a ponerse al volante del Alpine en el Autódromo Hermanos Rodríguez y comenzó a preparar la clasificación y la carrera del domingo, aunque con menos tiempo de adaptación que la mayoría de sus rivales.
Una ausencia obligada en el primer entrenamiento
La ausencia de Colapinto en la FP1 no estuvo relacionada con problemas físicos ni mecánicos. Alpine decidió ceder su monoplaza al italiano Gabriele Minì, integrante de su academia, para cumplir con la normativa de la Fórmula 1 que exige otorgar sesiones de entrenamientos libres a pilotos jóvenes.
Minì tuvo así su primera participación oficial en una práctica de la máxima categoría. El italiano completó 22 vueltas y registró un tiempo de 1:19.946, que lo ubicó en la 14.ª posición. Pierre Gasly, compañero de Colapinto, fue sexto con un registro de 1:19.210.
La sesión estuvo marcada por la presencia de numerosos debutantes y tuvo a Charles Leclerc como el más rápido, con un tiempo de 1:18.128. Kimi Antonelli y Frederik Vesti completaron los primeros tres lugares.
Colapinto volvió para recuperar el tiempo perdido
Con el primer entrenamiento ya cumplido, el argentino regresó al cockpit para disputar la FP2. La segunda tanda representó su primer contacto con la pista mexicana durante el fin de semana y una oportunidad fundamental para recopilar información sobre el comportamiento del Alpine.
El desafío era importante: mientras otros pilotos ya habían tenido una hora de rodaje, Colapinto debía aprovechar al máximo los 60 minutos disponibles para conocer las condiciones del circuito, evaluar los neumáticos y trabajar junto a los ingenieros en la puesta a punto.
El trazado mexicano presenta exigencias particulares por su altitud, que influye en el funcionamiento aerodinámico y en la refrigeración de los monoplazas. Por eso, cada vuelta resulta importante para encontrar el equilibrio necesario de cara a la clasificación.
Un viernes con menos margen para Alpine
La cesión del auto en la FP1 condicionó el programa de trabajo del argentino, que contó con una sola sesión para preparar el resto del fin de semana. La prioridad será aprovechar los datos recopilados por el equipo y encontrar una configuración competitiva para las exigencias del Autódromo Hermanos Rodríguez.
La actividad continuará el sábado con la tercera práctica libre y la clasificación, dos instancias determinantes para Colapinto, que buscará dejar atrás los abandonos recientes y encontrar un resultado que le permita recuperar confianza.





