Austria derrotó este martes 3-1 a Jordania en el Estadio de la Bahía de San Francisco, por la primera fecha del Grupo J del Mundial 2026. El equipo dirigido por Ralf Rangnick debió trabajar más de lo previsto para superar a un rival que hizo historia en su debut absoluto en una Copa del Mundo y que estuvo cerca de dar el golpe durante varios pasajes del encuentro.
Lejos de mostrarse intimidado por la jerarquía europea, Jordania salió decidido a competir de igual a igual y durante largos tramos complicó a una Austria que recién pudo quebrar definitivamente el partido en los minutos finales.
Jordania sorprendió y puso en aprietos a uno de los favoritos del grupo
El conjunto asiático mostró personalidad desde el arranque. Liderado por Mousa Al-Tamari, una de sus principales figuras, generó varias situaciones de peligro y dejó en claro que no había viajado a Estados Unidos para ser un simple espectador.
La primera gran advertencia llegó a los 17 minutos, cuando Odeh Fakhoury exigió una gran intervención del arquero Alex Schlager con un potente remate desde fuera del área.
Sin embargo, cuando mejor estaba Jordania, Austria golpeó primero. A los 21 minutos, Romano Schmid sacó un espectacular derechazo desde la medialuna y estableció el 1-0 para los europeos.
Lejos de derrumbarse, los dirigidos por Jamal Sellami reaccionaron rápidamente. Ali Olwan estrelló un cabezazo en el travesaño y luego volvió a encontrarse con una gran respuesta de Schlager, que sostenía la ventaja austríaca.
La insistencia jordana tuvo premio apenas comenzado el segundo tiempo. A los 50 minutos, Ali Olwan culminó un veloz contragolpe con un potente remate para marcar el merecido 1-1 y encender la ilusión de los debutantes.
Arnautovic cambió el partido y Austria terminó imponiendo su jerarquía
Con el empate consumado, Ralf Rangnick movió el banco y apostó por la experiencia de Marko Arnautovic para recuperar el control del encuentro.
El delantero ingresó y rápidamente comenzó a generar problemas en el área rival. Incluso llegó a convertir, aunque la acción fue anulada tras la revisión del VAR por una mano previa de Stefan Posch.
Austria mantuvo la presión y encontró la ventaja a los 77 minutos gracias a un desafortunado gol en contra de Yazan Alarab, quien desvió un centro aéreo hacia su propia portería cuando intentaba despejar.
El golpe fue demasiado duro para Jordania, que sintió el desgaste físico acumulado y dejó espacios en el cierre del partido. Ya en tiempo agregado, Austria sentenció el resultado con un penal convertido después de los 100 minutos de juego para sellar el 3-1 definitivo.





