El exdiputado y economista José Luis Espert presentó este miércoles ante la Justicia Federal de San Isidro un descargo de 65 páginas, acompañado por 76 páginas de anexos, para responder a la imputación por presunto lavado de activos vinculada a una transferencia de US$200.000 que recibió en 2020 desde una cuenta de una empresa relacionada con Federico “Fred” Machado, quien fue condenado recientemente por lavado de dinero en Estados Unidos. En su presentación ante el juez Lino Mirabelli, Espert aseguró que respondió “punto por punto” a las acusaciones, aportó documentación y reclamó su sobreseimiento o, subsidiariamente, que se dicte la falta de mérito.
“No pido que me crean. Solo que me lean”, escribió Espert al anunciar la presentación de su defensa a través de sus redes sociales.
El dirigente sintetizó el planteo en una frase: “Hoy presenté ante la Justicia mi respuesta a la imputación, en un descargo de 65 páginas y un cuerpo entero con anexos de 76 páginas. Total 141 páginas. Respondí TODO, punto por punto, con documentos”.
La investigación gira alrededor de los US$200.000 que Espert recibió en una cuenta bancaria de Estados Unidos y que, de acuerdo con la hipótesis investigada, tuvieron como origen una cuenta vinculada a Machado. La Justicia también analiza qué ocurrió posteriormente con parte de esos fondos, su ingreso a la Argentina, determinados retiros y operaciones patrimoniales, además de la eventual utilización de la sociedad Varianza S.A. y cuestiones relacionadas con declaraciones impositivas.
Espert rechazó que el dinero haya formado parte de una maniobra de lavado y sostuvo que correspondió al pago de un contrato de consultoría firmado en 2019.
“¿De qué me acusan? De ‘lavar’ el pago de un contrato de consultoría. Un contrato firmado ante escribano en 2019 y apostillado por el Estado argentino, verificable ONLINE por cualquiera, hoy”, sostuvo.
Según su versión, la existencia del contrato estaba respaldada además por intercambios de correos electrónicos y documentación incorporada al expediente mediante extracción forense y certificación notarial. “Su gestación está escrita en correos de 2019, incorporados a la causa con extracción forense y certificación notarial. Nació de una reunión personal que la propia empresa agradeció por escrito. Todo ANTES del pago”, afirmó.
La defensa de Espert y el origen de los fondos
Uno de los principales argumentos del economista apunta a la trazabilidad de la operación. Espert sostuvo que el dinero llegó directamente a una cuenta bancaria a su nombre y que la transferencia llevaba su identidad como referencia.
“El pago llegó a MI cuenta, con MI nombre en la referencia de la transferencia. Un solo giro, entero, de banco a banco. El que lava esconde su nombre. Yo lo puse en cada papel”, afirmó.
También cuestionó que pudiera atribuírsele conocimiento sobre las actividades ilícitas que posteriormente fueron atribuidas a Machado. En ese sentido, señaló que las investigaciones estadounidenses sobre el empresario eran secretas y que recién trascendieron públicamente años después de la firma del contrato.
“Machado era investigado en secreto por EE. UU. desde 2016, pero recién se supo en abril de 2021”, sostuvo Espert, quien planteó: “¿Y el único que ‘debía saberlo’ era yo?”.
Otro de los puntos que buscó refutar fue el supuesto enriquecimiento extraordinario. Según su descargo, la evolución de su patrimonio no demostraría un incremento injustificado, sino que estaría explicada principalmente por inflación y actualizaciones de valuaciones fiscales.
“Antes del contrato yo tenía una casa y un auto. Hoy tengo una casa y un auto. Dos tercios del ‘aumento’ (la mayor parte) son inflación y ajustes de valuaciones fiscales”, aseguró.
En relación con la compra de un automóvil, Espert sostuvo que se trató de una operación realizada a través de una concesionaria oficial, con factura, transferencia bancaria y documentación presentada ante el registro correspondiente. “Una operación habitual fue presentada como ‘lavado'”, cuestionó.
El economista también centró buena parte de su defensa en una pregunta que, según su interpretación, resulta clave para cuestionar la hipótesis de lavado: qué ocurrió con el dinero después de que llegó a su cuenta.
“¿Y saben cuánta plata volvió a Machado? CERO. Ni un dólar. El dinero quedó en MÍ cuenta, a MÍ nombre, con MIS impuestos pagados”, escribió.
A partir de ese argumento, Espert rechazó que hubiera actuado como intermediario para devolver fondos al empresario. “Un ‘lavado’ donde el dueño del dinero no recupera nada no es un lavado: es un pago”, sostuvo.
También cuestionó la lógica de la acusación desde el punto de vista operativo. “Un empresario que movía muchos millones por empresas y cuentas del exterior, ¿me necesitaba a MÍ —un economista conocido candidato a presidente— para mover 200 mil dólares por una cuenta CON MI NOMBRE?”, planteó.
Qué pidió Espert a la Justicia
En su presentación, el dirigente aseguró que no solo respondió a la acusación sino que incorporó documentación destinada a respaldar cada uno de sus argumentos. También destacó que tres testigos ya declararon sobre el contrato y que, según su interpretación, ninguno aportó hechos que lo comprometieran.
“Ya declararon tres testigos sobre ese contrato, que corroboran mi versión. ¿Saben cuántos hechos en mi contra aportaron? CERO. Ni uno”, afirmó.
La investigación, en tanto, contempla cinco núcleos principales señalados en la imputación: la recepción de los US$200.000 en enero de 2020, el posterior ingreso de parte del dinero a la Argentina, los retiros y la compra de un automóvil, otras operaciones patrimoniales y la hipótesis sobre el origen ilícito de los fondos y su eventual ocultamiento mediante mecanismos societarios y contables.
Espert negó que esas operaciones puedan interpretarse como una maniobra de lavado y cuestionó especialmente que se pretenda atribuirle responsabilidad por información que, según su versión, no era conocida públicamente al momento de concretarse el contrato.
El exdiputado cerró su planteo con una comparación destinada a reforzar su argumento sobre la falta de lógica de la acusación: “¿Planifiqué todo al detalle —escribano, apostilla, correos, testigos— y justo me ‘descuidé’ en que la plata viniera de la cuenta de un tercero y sin factura? ¿El genio del crimen y el chapucero, la misma persona?”.




