La empresa Dánica dejará de producir el próximo 30 de septiembre en su histórica planta de Llavallol, en el partido de Lomas de Zamora, luego de casi nueve décadas de actividad y tras un prolongado proceso de dificultades económicas, productivas y operativas. La decisión fue comunicada por Dorada S.A., perteneciente al Grupo Beltrán, y afecta a los aproximadamente 30 trabajadores que todavía permanecían vinculados con el establecimiento, que funcionaba con una estructura reducida desde 2025.
La compañía informó el cierre mediante un comunicado colocado en el ingreso de la fábrica y explicó que tomó la decisión después de agotar distintas alternativas para sostener la operación.
“Esta decisión es resultado de un prolongado proceso que buscó revertir las dificultades económicas, productivas y operativas que afectaban la viabilidad del establecimiento”, señaló la empresa.
Durante los últimos años, Dánica implementó diferentes medidas para reducir costos, mejorar la competitividad y preservar los puestos de trabajo. Sin embargo, según explicó, esas acciones no permitieron recuperar una estructura productiva sostenible.
“La empresa llevó adelante distintas medidas destinadas a mejorar la competitividad de la planta, sostener su actividad y preservar las fuentes de trabajo”, indicó el comunicado. Y agregó: “No fue posible alcanzar las condiciones necesarias para asegurar una operación sostenible”.
Finalmente, tras finalizar el acuerdo que mantenía vigente con el sindicato, la compañía resolvió avanzar con el cierre definitivo.
Qué pasará con los trabajadores de Dánica
El cierre alcanza a unos 30 empleados, que permanecían afectados a una operación limitada principalmente al envasado. La organización sindical instaló una carpa frente a la planta y comenzó una permanencia por turnos mientras busca abrir una nueva instancia de negociación.
El Sindicato de Obreros y Empleados de la Industria Aceitera de Capital Federal y Gran Buenos Aires (SOEIA) presentó además una denuncia ante el Ministerio de Trabajo bonaerense y pidió una audiencia urgente con representantes de la empresa.
Desde el gremio señalaron que, hasta el momento, la comunicación formal del cierre fue el cartel colocado en el ingreso de la fábrica y que los trabajadores no habían recibido cartas documento ni telegramas de despido.
La empresa, en tanto, aseguró que los salarios serán abonados hasta la fecha prevista para la finalización de las actividades y que las indemnizaciones serán liquidadas de acuerdo con la Ley de Contrato de Trabajo y la normativa vigente.
El cierre representa un nuevo capítulo de un conflicto que tuvo varios episodios durante los últimos años. En 2020, en plena pandemia, la compañía había suspendido temporalmente sus actividades. Más adelante, a fines de 2024, impulsó un esquema de retiros voluntarios que redujo de manera significativa la cantidad de empleados.
La planta retomó luego sus operaciones en febrero de 2025 con una estructura mucho menor, de alrededor de 35 trabajadores, y concentrada en el envasado. La cifra quedó muy lejos de los aproximadamente 150 empleados que había tenido anteriormente.
Casi nueve décadas de historia
La fábrica de Llavallol comenzó a funcionar en 1939, a partir de la iniciativa del inmigrante danés Christian Boll. Décadas más tarde, en 1963, la marca se convirtió en una de las pioneras en la producción de margarina de origen vegetal en la Argentina.
Dánica también construyó una fuerte presencia en la cultura popular a través de sus campañas publicitarias. Durante las décadas del 60 y 70, sus comerciales instalaron frases y canciones que quedaron asociadas a la marca, entre ellas “Dánica Dorada” y “era para untar”.
La compañía atravesó además diferentes etapas empresariales. Entre 2011 y 2018 perteneció al grupo brasileño BRF, hasta que fue adquirida a fines de 2018 por el Grupo Beltrán, de origen cordobés.
El cierre de Llavallol no significa la desaparición de todas las operaciones industriales del grupo. La empresa mantiene una planta de aderezos ubicada en Córdoba, mientras que la producción vinculada con la histórica fábrica bonaerense llegará a su fin el 30 de septiembre.
Con la parada definitiva, Dánica cerrará una etapa de casi 87 años de actividad en Llavallol, en una decisión que pone punto final a una de las plantas más reconocidas de la industria alimenticia argentina.





