Google, la compañía tecnológica de Alphabet, amplió durante 2026 sus programas de retiros voluntarios para empleados en cinco países, en un intento por contener el crecimiento de sus costos mientras acelera las inversiones en inteligencia artificial. La iniciativa, que comenzó en junio en Canadá, Francia, Alemania, Japón y Suiza, forma parte de una estrategia para reorganizar recursos y concentrar personal en áreas consideradas prioritarias para el futuro del negocio.
La empresa confirmó que extendió globalmente estos planes de salida en algunos mercados, aunque no precisó cuántos trabajadores aceptaron las propuestas. La medida se produce en un contexto de fuertes desembolsos en inteligencia artificial y computación en la nube, inversiones que generan inquietud entre los inversores por su impacto en los costos y la rentabilidad.
“En 2025, algunos de nuestros equipos introdujeron un programa de salida voluntaria con indemnización. El pasado verano, en junio, ampliamos este programa a nivel global en algunos países para respaldar el importante trabajo que tenemos por delante”, explicó un portavoz de Google.
La estrategia de Google y el antecedente de Suiza
La expansión de los retiros voluntarios se suma a iniciativas implementadas desde el año pasado en determinadas divisiones de Estados Unidos y el Reino Unido. Los directivos presentaron estos programas como una alternativa para quienes ya no se sienten identificados con el ritmo de trabajo o la dirección estratégica de la compañía.
Sin embargo, en al menos un caso, las ofertas de salida voluntaria fueron seguidas posteriormente por despidos en el área involucrada.
En Suiza, donde Google emplea a unas 5.000 personas y mantiene un importante centro de ingeniería en Zúrich, el programa alcanzó a distintas divisiones, aunque dejó afuera a DeepMind, la unidad especializada en inteligencia artificial.
Las propuestas se comunicaron a mediados de junio y los empleados recibieron una respuesta sobre sus solicitudes hasta mediados de julio. Quienes aceptaron comenzaron a dejar sus puestos en agosto. El esquema contemplaba una indemnización equivalente a un mes de salario por cada año de antigüedad, con un límite máximo de 12 meses.
Según personas familiarizadas con el proceso, al menos cuatro trabajadores de un equipo de aproximadamente 50 integrantes aceptaron la oferta.
El antecedente de Suiza tiene además un componente sensible: en 2023, Google despidió a más de 200 empleados en ese país, una decisión que provocó protestas y una huelga del personal.
La inteligencia artificial, prioridad para el futuro
La reorganización de la plantilla coincide con una fuerte competencia tecnológica y un aumento de las inversiones en inteligencia artificial. La directora financiera de Alphabet, Anat Ashkenazi, destacó reiteradamente que la IA y la computación en la nube son áreas prioritarias para las futuras contrataciones.
En ese sentido, los empleados de Google Cloud y DeepMind quedaron excluidos de anteriores programas de retiros voluntarios, una señal de hacia dónde busca orientar la compañía sus recursos.
El movimiento también refleja una tendencia que alcanza a otros gigantes tecnológicos. Microsoft ofreció recientemente retiros voluntarios a unos 60.000 empleados con el objetivo de contener gastos.




