El gobernador de la provincia de Buenos Aires, Axel Kicillof, cuestionó este martes al presidente Javier Milei por el aumento de la morosidad y el sobreendeudamiento de las familias, responsabilizó al Gobierno nacional por la desregulación del sistema financiero y advirtió sobre las tasas que cobran algunas billeteras virtuales. Durante sus declaraciones, también apuntó contra el rumbo económico, el cierre de comercios y la pérdida de empleos, además de cuestionar las políticas oficiales en ciencia, salud pública y política exterior.
Kicillof sostuvo que el crecimiento de las deudas de las familias no puede analizarse como un problema exclusivamente individual y vinculó la situación con el nivel de los salarios, el desempleo y las tasas de interés.
“Vamos a tener problemas de morosidad en tanto y en cuanto la política económica sea salarios bajos y tasas altas. Es el resultado”, afirmó.
En esa línea, cuestionó la política de desregulación impulsada por la administración de Milei y consideró que el Estado nacional debería tener un papel más activo en la regulación del crédito.
“El sobreendeudamiento en todo el sistema financiero, las familias, el que tendría que estar regulándolo es Milei. Pero hizo exactamente lo contrario”, sostuvo.
El gobernador también puso el foco en las billeteras virtuales, que en los últimos años ampliaron su oferta de servicios financieros y de crédito. Según planteó, algunas de estas plataformas utilizan información de sus usuarios para establecer tasas personalizadas.
“No te dicen con claridad cuál es la tasa de interés que vas a terminar pagando. A cada persona le cobra distinto por el mismo servicio”, afirmó.
Kicillof explicó que, desde los organismos de defensa del consumidor de la provincia, se detectaron además denuncias vinculadas con los mecanismos utilizados para reclamar el pago de deudas. Según señaló, en algunos casos los contactos de los deudores reciben comunicaciones para presionar por el cobro.
“Afectan tu reputación social, personal, es prácticamente una persecución para cobrarse”, cuestionó.
El mandatario bonaerense aseguró que la Provincia pretende intervenir dentro de las competencias que tiene disponibles y remarcó que el problema requiere una respuesta integral.
“Más allá de que el Gobierno nacional incumple, se va, se borra, deserta, nosotros hasta donde tenemos competencia vamos a actuar”, sostuvo.
Además, afirmó que la morosidad “en poco tiempo se multiplicó por cinco” y habló de más de seis millones de personas con dificultades para afrontar sus obligaciones financieras.
“Son más de 6 millones los que están sin poder pagar las deudas”, afirmó.
Para Kicillof, el fenómeno tiene consecuencias que exceden las finanzas familiares. “Es una situación económica que genera angustia, desesperación, no da salida en muchos casos”, señaló, al referirse al impacto que el endeudamiento puede tener sobre la vida cotidiana.
Kicillof apuntó contra el modelo económico y defendió otra agenda
El gobernador bonaerense amplió sus críticas al Gobierno nacional y sostuvo que el problema del endeudamiento forma parte de un escenario económico más amplio, marcado —según su diagnóstico— por el ajuste, la caída del consumo y la pérdida de actividad.
“El correlato económico de ese ajuste brutal que ha generado es un país invivible, con cierre de ramas y sectores enteros”, afirmó.
En ese sentido, mencionó a la construcción, el comercio, la industria y el turismo como algunas de las actividades que atraviesan dificultades en la provincia de Buenos Aires.
También aseguró que “30.000 comercios cerraron” y vinculó ese fenómeno con la pérdida de puestos de trabajo. Según Kicillof, “no es problema de cada empresario que fundió, no es problema de cada uno de los 330.000 trabajadores que vienen perdiendo empleos formales”.
El gobernador definió el rumbo económico como “un modelo desastroso” y advirtió sobre lo que considera un proceso de desindustrialización y pérdida de capacidades nacionales.
“Tenemos a Milei que está poniendo nuestros recursos naturales en venta o regalándolos, que está atacando la universidad y la ciencia. Va a seguir rifando nuestra soberanía”, sostuvo.
También cuestionó las políticas vinculadas con el sector nuclear argentino. “Quieren saquear y vender nuestro sector nuclear, que es producto de inversiones que lleva adelante la sociedad argentina hace mucho”, afirmó.
Frente a este escenario, Kicillof insistió en que el país necesita construir una alternativa política y económica.
“Ante ese cinismo, evidentemente, se necesita avanzar con la presentación, la preparación, la construcción de una alternativa y obviamente mostrar que hay otro camino”, expresó.
El gobernador también habló sobre ciencia y tecnología y planteó que Argentina debería aprovechar sus capacidades existentes frente a la transformación tecnológica global.
“Hay que sentarse a discutir cómo se posiciona el país ante una revolución tecnológica que algunos la ven como una amenaza”, señaló.
En ese punto, reivindicó la trayectoria científica y educativa argentina: “Argentina está muy bien posicionada porque es un país que tiene una trayectoria, una historia de desarrollo científico tecnológico, de universidad pública, de premios Nobel, de innovación”.
Según Kicillof, esa capacidad debería utilizarse para generar empleo y mejorar la producción, y no solamente para aumentar las ganancias de determinados sectores.
“Ante lo que se viene, tenemos un montón de recursos para explotar en favor de la Argentina. No solo en las ganancias de unos pocos empresarios, sino en el laburo, en la fuente de trabajo, en mejorar nuestros procesos productivos”, afirmó.
Salud pública, política exterior y crítica al Gobierno
Kicillof también cuestionó el impacto que, según sostuvo, tiene la situación económica sobre el sistema público de salud. Afirmó que la pérdida de cobertura de las obras sociales está aumentando la presión sobre hospitales y servicios estatales.
“Todo lo que los privados no pueden cubrir pasa al Estado, la educación también”, señaló, y cuestionó una de las principales banderas del Gobierno nacional: “Dijeron que venían a privatizar, pero están estatizando aunque ellos se corran”.
En materia de salud mental, destacó políticas implementadas por la Provincia y sostuvo que “hemos trabajado para que más del 60% de la gente que estaba internada de por vida, muchas veces en manicomios en la Provincia de Buenos Aires, pueda estar en otras condiciones”.
También mencionó el programa “La salud entre todos y todas”, destinado a escuelas bonaerenses, y afirmó que alcanzó a “más de medio millón de pibes y pibas”.
En cuanto a la política exterior, Kicillof volvió a cuestionar la estrategia internacional de Milei. “La decisión que toma Milei en materia de política internacional, por sus afinidades, por los condicionamientos, la dependencia que tiene, es un seguidismo de la política exterior yanqui, de la política de Netanyahu”, sostuvo.
Y agregó: “Milei nos mete en guerras que no son nuestras”, además de cuestionar los enfrentamientos con Brasil, al que definió como “nuestro principal socio comercial”.
Por último, el gobernador bonaerense cuestionó el discurso oficial sobre los resultados del programa económico y sostuvo que el Gobierno intenta presentar como éxito un escenario que, desde su perspectiva, genera dificultades sociales y productivas.
“Lo de Milei es un fracaso. Creo que lo tratan de vender de un éxito, de estabilidad, de orden, pero es un fracaso”, afirmó.
Kicillof consideró además que una parte de la sociedad que apoyó al Presidente esperaba una transformación profunda y diferente de la política tradicional. “Hay sectores que votaron a Milei o sectores que creyeron que lo de Milei iba a ser nuevo, novedoso, además que venía contra la casta”, señaló.
Y cerró con una definición sobre el impacto político que atribuye al actual rumbo: “A la sociedad en su conjunto la deja fuera totalmente”.




