El gobernador bonaerense Axel Kicillof cuestionó a Javier Milei por el crecimiento de la morosidad crediticia y responsabilizó al Gobierno nacional por la desregulación del sistema financiero, especialmente por las condiciones que aplican algunas billeteras virtuales a los créditos que ofrecen a los usuarios. En una entrevista en Radio 10, el mandatario provincial sostuvo que estas plataformas funcionan en muchos aspectos como bancos, pero sin estar sometidas a las mismas regulaciones, y reclamó una intervención del Estado frente al endeudamiento de las familias.
Kicillof puso el foco en un fenómeno que, según planteó, se agravó en el marco de la actual política económica: familias que recurren cada vez más al crédito para afrontar gastos cotidianos y luego encuentran dificultades para pagar las cuotas.
El gobernador sostuvo que las billeteras digitales ampliaron sus servicios hasta convertirse, en los hechos, en actores relevantes del sistema financiero. “Estas billeteras virtuales se han convertido casi en banco, pero en banco sin regulación”, afirmó.
En ese sentido, cuestionó que estas empresas puedan ofrecer cuentas, recibir dinero, canalizar ahorros y otorgar préstamos sin estar sometidas al mismo esquema regulatorio que las entidades bancarias tradicionales.
“El que tendría que estar regulándolo, Milei, hizo exactamente lo contrario”, sostuvo Kicillof, al responsabilizar al Gobierno nacional por el proceso de desregulación que, según su interpretación, dejó a los consumidores en una situación de mayor vulnerabilidad.
Tasas personalizadas, endeudamiento y reclamos de consumidores
Uno de los puntos centrales de la denuncia de Kicillof fue el mecanismo utilizado por algunas billeteras para determinar las tasas de interés de los préstamos.
El gobernador explicó que, a diferencia de los bancos tradicionales, algunas plataformas pueden establecer condiciones diferentes para cada usuario a partir de los datos que poseen sobre su comportamiento financiero y comercial.
“A cada persona le cobra distinto por el mismo servicio”, planteó.
Según describió, una billetera puede disponer de información relacionada con las compras, ingresos y comportamiento de pago de sus usuarios y utilizar esos datos para determinar qué tasa ofrecerle a cada persona.
Kicillof también cuestionó la forma en que se presentan los créditos. Señaló que las plataformas promocionan la posibilidad de obtener dinero de manera rápida, pero que el usuario puede encontrarse posteriormente con una cuota y un costo financiero diferentes de los que esperaba.
El mandatario bonaerense aseguró además que la Provincia recibió denuncias vinculadas con mecanismos de cobranza que involucrarían a personas del entorno de los deudores.
“Empiezan a mandarle correos a vínculos tuyos, que teóricamente lo autorizaste cuando pusiste que sí”, relató, al referirse a situaciones en las que familiares de personas endeudadas habrían recibido comunicaciones para reclamar el pago.
Para Kicillof, esas prácticas representan una afectación de la privacidad y de la reputación de los usuarios. “Es una invasión absoluta, total”, afirmó.
El gobernador aclaró que la Provincia no tiene competencia para establecer las tasas de interés del sistema financiero, pero sostuvo que sí puede intervenir mediante las herramientas de defensa del consumidor frente a determinadas prácticas comerciales.
En ese marco, anticipó que la administración bonaerense continuará actuando sobre las denuncias que recibe y reclamó una respuesta integral del Estado nacional.
La crítica al modelo económico y el impacto en las familias
Kicillof vinculó el problema del endeudamiento con la situación general de la economía. Según su diagnóstico, la combinación de salarios bajos, desempleo, altas tasas de interés y aumento del costo de vida está llevando a más familias a utilizar instrumentos de crédito para cubrir necesidades básicas.
“Una macro que anda mal destruye las microeconomías y eso es lo que estamos viviendo”, sostuvo.
El gobernador también cuestionó el argumento oficial según el cual los problemas derivados de los créditos constituyen exclusivamente relaciones entre privados. A su entender, el funcionamiento del sistema financiero tiene consecuencias macroeconómicas y requiere controles y regulaciones.
En paralelo, destacó las herramientas que ofrece el Banco Provincia para refinanciar deudas y señaló que desde la administración bonaerense trabajan en programas de educación financiera para ayudar a los ciudadanos a comprender las condiciones de los créditos y evitar situaciones de sobreendeudamiento.
Kicillof extendió su crítica a otros aspectos de la política económica de Milei y afirmó que el ajuste está afectando especialmente a sectores como la construcción, el comercio, la industria y el turismo.
También cuestionó el impacto sobre el consumo y sostuvo que la caída de los ingresos y el aumento de los gastos cotidianos generan un escenario particularmente complejo para las familias.
En otro tramo de la entrevista, el gobernador vinculó las dificultades económicas con problemas sociales más amplios, entre ellos el acceso al empleo, la vivienda y la salud mental. En ese contexto, cuestionó las expresiones del Presidente sobre el sacrificio que implica el actual proceso económico y consideró que el deterioro de las condiciones de vida puede generar situaciones de angustia.
“La salud mental”, remarcó Kicillof, forma parte también de las consecuencias que observa en la situación social.
El gobernador bonaerense buscó, además, diferenciar su propuesta de la política económica nacional y destacó la creación de un Consejo Económico del Conocimiento Científico Empresario, concebido como un espacio de articulación entre empresas, universidades, centros de investigación y el sistema científico y tecnológico provincial.




