Un intenso temporal golpeó entre la tarde del viernes y la madrugada de este sábado al Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA), provocando inundaciones, caída de árboles, voladuras de techos, cortes masivos de energía eléctrica y numerosas demoras y cancelaciones en vuelos de Aeroparque y el Aeropuerto Internacional de Ezeiza. El fenómeno, acompañado por lluvias torrenciales, ráfagas de viento, actividad eléctrica y caída de granizo en algunos sectores, mantuvo bajo alerta naranja a gran parte de la provincia de Buenos Aires y a otras regiones del país.
Según los registros del Servicio Meteorológico Nacional (SMN), hasta la medianoche habían caído 88,7 milímetros de lluvia en la Ciudad de Buenos Aires, mientras que en distintas localidades del conurbano las precipitaciones provocaron anegamientos que complicaron seriamente el tránsito y obligaron a desplegar operativos de emergencia.
Las zonas más afectadas fueron La Plata, Avellaneda, Lanús, Quilmes, Campana y Salto, donde se reportaron calles completamente cubiertas por el agua, voladuras de techos y daños materiales. En Salto, Defensa Civil confirmó que al menos ocho viviendas sufrieron desprendimientos de cubiertas a causa de las fuertes ráfagas.
El director de Defensa Civil bonaerense, Fabián García, explicó que la situación se mantuvo bajo control pese a la magnitud del fenómeno.
“Por el momento no tuvimos que acompañar a ningún municipio”, señaló, aunque reconoció que Salto fue una de las localidades más castigadas por el temporal.
El funcionario recordó además que las tormentas severas representan uno de los principales riesgos climáticos para la provincia.
“Siempre decimos que la amenaza más importante que tiene Buenos Aires son las tormentas severas; nuestros tsunamis y nuestros volcanes son las tormentas”, afirmó.
Por ese motivo, pidió respetar las advertencias meteorológicas y evitar desplazamientos innecesarios.
“Si tenemos una alerta naranja, significa que aquello que teníamos previsto hacer hoy puede esperar hasta mañana”, recomendó.
Cortes de energía, vuelos demorados y una mejora gradual para el fin de semana
El impacto del temporal también se reflejó en el sistema eléctrico. Durante el momento más intenso de la tormenta llegaron a registrarse cerca de 67.000 usuarios sin suministro, entre clientes de Edenor y Edesur. Con el paso de las horas, parte del servicio fue restablecido, aunque todavía permanecían miles de hogares sin electricidad, especialmente en sectores del conurbano bonaerense.
Las localidades más afectadas por los cortes incluyeron Quilmes, San Vicente, Claypole, Escobar, Garín, Moreno, Nordelta y parte de Campana, donde continuaban las tareas de reparación.
Las condiciones meteorológicas también alteraron el funcionamiento de los aeropuertos metropolitanos.
En Aeroparque Jorge Newbery se registraron cancelaciones y demoras debido a la intensa actividad eléctrica, que obligó a suspender las operaciones en plataforma por razones de seguridad. Algunos vuelos fueron desviados y otros cancelados, principalmente con destino o procedencia de ciudades como Córdoba, Tucumán, Río Grande y Bariloche.
En Ezeiza, la situación fue similar. Varios vuelos internacionales arribaron con importantes retrasos y algunos debieron aterrizar en aeropuertos alternativos hasta que mejoraran las condiciones meteorológicas.
Las autoridades aeroportuarias explicaron que, durante tormentas con actividad eléctrica, los protocolos internacionales obligan a detener las tareas de carga de equipaje, abastecimiento de aeronaves y asistencia en pista para preservar la seguridad del personal.
Mientras tanto, el sistema de tormentas comenzó a desplazarse hacia el noreste argentino, manteniendo bajo alerta a provincias como Santa Fe, Corrientes y Chaco, donde continúan previstas lluvias intensas, ráfagas y ocasional caída de granizo.
El SMN advirtió además que permanecen vigentes alertas por distintos fenómenos meteorológicos en gran parte del país, incluyendo tormentas fuertes, viento Zonda, nevadas en la cordillera y frío extremo en sectores de la Patagonia.
Para el Área Metropolitana de Buenos Aires, el organismo prevé que las lluvias disminuyan progresivamente durante este sábado. Aunque persistirá la nubosidad y el viento, las tormentas más intensas tenderán a disiparse con el correr de las horas.
El domingo se presentará más estable, con cielo mayormente nublado y temperaturas más bajas, con mínimas cercanas a los 10 grados y máximas que rondarán los 15°C, marcando el ingreso de una masa de aire más frío tras el paso del sistema de tormentas.
Las autoridades recomendaron continuar siguiendo los informes oficiales del Servicio Meteorológico Nacional, evitar circular por calles anegadas, mantenerse alejados de cables caídos y comunicarse con los servicios de emergencia —911, 103 o 107— ante cualquier situación de riesgo.





