Las elecciones de medio término de Estados Unidos dejan este martes 3 de noviembre resultados importantes para la oposición demócrata, que consiguió victorias en contiendas decisivas por el Senado mientras continúa la disputa por el control del Congreso. Con 35 bancas senatoriales en juego, los demócratas lograron nueve triunfos frente a dos de los republicanos y necesitan sumar otras tres bancas netas para quedarse con la mayoría de la Cámara alta.
Uno de los resultados más significativos se produjo en Carolina del Norte, donde el demócrata Roy Cooper derrotó al republicano Michael Whatley, candidato respaldado por Donald Trump. La victoria le permitió a los demócratas arrebatarle a los republicanos una banca que estaba en sus manos y representa un avance estratégico para la oposición.
Cooper, de 69 años, fue gobernador del estado entre 2017 y 2025 y construyó su campaña alrededor de una de las principales preocupaciones de los votantes: el costo de vida. Su mensaje estuvo centrado en la necesidad de reducir los gastos cotidianos y mejorar el acceso a la atención médica.
New Hampshire también quedó en manos demócratas
Otro triunfo relevante llegó desde New Hampshire, donde Chris Pappas fue proyectado como ganador de la elección al Senado. Durante su discurso ante sus seguidores, el dirigente destacó el perfil social del estado y anticipó el enfoque que buscará imprimirle a su gestión.
“Somos un estado que demuestra compasión”, expresó Pappas al referirse a las personas que atraviesan problemas de adicciones y a las familias que necesitan alimentos o refugio. Luego agregó: “Nos ponemos manos a la obra y hacemos que las cosas sucedan”.
En Florida, en cambio, la republicana Ashley Moody consiguió retener su banca frente a su rival demócrata, en una contienda ajustada.
Con estos resultados, la pelea por el Senado continúa abierta. Los demócratas necesitan tres victorias netas adicionales para alcanzar el control de la Cámara alta, mientras todavía quedan numerosas competencias sin definición.




