La situación judicial de Agostina Páez, la joven abogada argentina acusada de gestos racistas en Río de Janeiro, sumó este viernes un nuevo y delicado capítulo. Su padre, Mariano Páez, confirmó que su hija fue trasladada a una dependencia de la Policía Federal de Brasil para comenzar a cumplir con la prisión preventiva ordenada por la Justicia de ese país.
“Me mandó un mensaje diciendo que la llevan detenida. No me imaginaba esto nunca, es un calvario”, expresó el hombre en declaraciones a Info del Estero, visiblemente angustiado por la situación que atraviesa su hija de 29 años.
Angustia familiar y viaje de urgencia a Brasil
Según relató Mariano Páez, Agostina se encuentra en un estado emocional muy delicado. “Está mal, angustiada, llora, no quiere comer. Es algo muy raro para ella”, señaló, al tiempo que manifestó su temor por la integridad física de la joven. “¿Quién se hace responsable si le hacen algo?”, se preguntó.
El padre de la abogada confirmó además que viajará de urgencia a Brasil. “Mañana voy primero a Buenos Aires y después a Río de Janeiro. El abogado no me contesta nada, no sé a quién recurrir”, afirmó, y agregó que se presentó un hábeas corpus en las últimas horas.
Hasta ahora, Páez cumplía arresto bajo monitoreo electrónico con una tobillera, alojada en un departamento de la ciudad carioca. Sin embargo, el Ministerio Público Fiscal brasileño consideró que existía riesgo de fuga y solicitó la prisión preventiva, medida que fue avalada por la Justicia.
La causa por “injuria racial”
El hecho que originó la causa ocurrió el 14 de enero, cuando Agostina Páez fue filmada en un bar de Río de Janeiro realizando gestos considerados racistas hacia empleados del lugar. Según su propia versión, la reacción se dio en un contexto de provocaciones previas por parte de un grupo de hombres presentes en el local.
La Justicia brasileña la imputó por el delito de injuria racial, una figura penal que contempla penas de prisión efectiva. Este jueves, la joven había anticipado su situación en un video publicado en su cuenta de Instagram, donde aseguró tener miedo y denunció una vulneración de sus derechos.
Este viernes, finalmente, fue trasladada a una comisaría de la Policía Federal de Brasil, donde permanecerá detenida mientras se define si continuará allí o será derivada a una cárcel común.





