El gendarme argentino Nahuel Gallo, preso político en Venezuela, se sumó a una huelga de hambre que comenzaron detenidos militares en la cárcel de El Rodeo, a las afueras de Caracas.
“Responsabilizo a Martínez Rangel, quién es el director del recinto, por lo que le pase a Nahuel, a los extranjeros y demás inocentes sólo es responsabilidad de usted y sus custodios”, denunció María Alexandra Gómez, pareja del gendarme.
“A la presidenta (E) Delcy Rodríguez, al Presidente de la Asamblea Nacional Jorge Rodríguez, dejen de jugar con la ilusión y expectativa de nosotros y de Nahuel”, agregó.
Gómez recordó que Gallo está desaparecido, pues nunca fue presentado en tribunales ni ha tenido visitas ni derecho a llamadas. Solo se sabe de él por testimonios de otros presos y sus familiares.
El 19 de febrero la Asamblea Nacional (Congreso) que maneja unilateralmente el chavismo sancionó una ley de amnistía. Rodríguez, presidente del Legislativo, dijo que liberarían a los detenidos, pero pasadas más de 48 horas salieron menos de 50, entre los poco más de 300 de los que se tiene registro.
Serían más de 200 los presos políticos en El Rodeo que participan de la medida de fuerza. El sábado eran aproximadamente 100, principalmente los militares, no así extranjeros ni civiles. La situación escaló.





