Tomás Etcheverry protagonizó una batalla épica en el ATP 500 de Río de Janeiro y selló su pase a la final tras vencer al checo Vit Kopriva por 4-6, 7-6(2) y 7-6(4), en un encuentro que tuvo de todo: interrupciones por calor, cambios de ritmo y un desenlace dramático en el super tie-break.
El platense mostró carácter y temple para revertir un escenario adverso y ahora tendrá menos de dos horas de descanso antes de disputar la final frente al chileno Alejandro Tabilo.
De la adversidad a la reacción
El partido se reanudó este domingo con Etcheverry en desventaja luego de haberse suspendido en la jornada de ayer, por lluvias intensas: estaba 4-5 abajo en el primer set y con break en contra. Sin embargo, logró dar vuelta la historia y se metió en un duelo cada vez más parejo.
El segundo set fue de altísimo nivel. Ambos elevaron la intensidad y sostuvieron sus servicios con firmeza. Etcheverry tuvo chances de quiebre en el duodécimo game, pero no logró capitalizarlas y el parcial se definió en el tie-break, donde el argentino mostró mayor claridad para igualar el encuentro.
La tercera manga fue una montaña rusa emocional. Tras más de una hora de demora por el calor extremo, los dos mantuvieron un ritmo sostenido hasta el 4-5, cuando el checo parecía encaminarse al triunfo. Pero allí emergió la mejor versión del argentino.
Etcheverry jugó sus mejores games cuando estaba contra las cuerdas, forzó el tie-break definitivo y lo arrancó con un mini quiebre clave. Desde el intercambio de reveses hasta la agresividad en la red, el argentino se mostró sólido y decidido.
En el momento más caliente del partido, logró imponerse con autoridad: cerró el encuentro con un ace y un gran primer servicio, desatando el festejo tras un duelo que rozó las tres horas.
Un rendimiento clave con el saque
Uno de los datos que explica la victoria fue la efectividad del primer servicio: Etcheverry superó el 80% de puntos ganados cuando conectó su primer saque, una cifra determinante en los momentos de máxima presión.
Kopriva también tuvo pasajes brillantes y recuperó mini quiebres en el tie-break decisivo, pero el argentino fue más preciso en los puntos importantes.
El 4-6, 7-6(2) y 7-6(4) reflejó la paridad de un choque vibrante que se definió por detalles y por la fortaleza mental del platense.
Ahora, Etcheverry buscará el título del ATP 500 de Río frente a Tabilo, en una final sudamericana no antes de las 17:30 hs.





