El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, volvió a marcar el pulso de la agenda internacional con declaraciones que cruzan Medio Oriente, Europa del Este y América Latina. En una entrevista exclusiva con Reuters desde el Despacho Oval, el mandatario se mostró escéptico sobre la capacidad del opositor iraní Reza Pahlavi para liderar un eventual cambio de régimen en Irán y, al mismo tiempo, responsabilizó al presidente ucraniano Volodymyr Zelensky por el estancamiento de las negociaciones de paz con Rusia.
Aunque describió a Pahlavi como una figura “agradable”, Trump evitó brindarle un respaldo político explícito. “No sé si su propio país aceptaría su liderazgo”, afirmó, dejando en claro que Washington aún no ve una alternativa sólida y unificada frente al régimen clerical iraní. En ese sentido, el presidente reconoció que existe la posibilidad de un colapso del gobierno de Teherán, pero relativizó cualquier pronóstico: “Cualquier régimen puede fracasar”.
Irán, una oposición fragmentada y sin conducción clara
Reza Pahlavi, hijo del sha derrocado en la Revolución Islámica de 1979, vive en el exilio desde hace décadas y ganó visibilidad durante las protestas contra el régimen iraní. Sin embargo, la oposición continúa fragmentada entre monárquicos, reformistas y otros grupos sin una estructura orgánica fuerte dentro del país, lo que limita sus posibilidades reales de disputar el poder.
Esa fragilidad también fue señalada por analistas internacionales, que advierten que la popularidad de figuras opositoras fuera de Irán no siempre se traduce en apoyo efectivo dentro del territorio. En ese marco, Trump optó por la cautela y evitó comprometerse con un liderazgo que aún no logra consolidar consenso interno.
Ucrania, tensiones internas en EE.UU. y la apuesta global de Trump
En otro tramo de la entrevista, Trump endureció su postura sobre la guerra en Ucrania. A diferencia de ocasiones anteriores, esta vez fue directo al señalar a Zelensky como el principal obstáculo para alcanzar un acuerdo con Rusia. “Putin está dispuesto a llegar a un acuerdo”, sostuvo, antes de remarcar que el problema pasa por lograr que el mandatario ucraniano acepte negociar.
Mientras tanto el presidente Zelensky había dicho que “el trabajo con Estados Unidos sobre garantías de seguridad, acuerdos económicos y el documento político debe ser ágil. Por nuestra parte, estamos siendo lo más productivos posible. También esperamos energía del lado estadounidense en su trabajo”.
El presidente también desestimó las críticas de sectores republicanos y del mundo financiero por la investigación del Departamento de Justicia sobre el titular de la Reserva Federal, Jerome Powell. “Deben ser leales”, lanzó, sin rodeos, al referirse a los legisladores de su propio partido.
En clave regional, Trump confirmó que recibirá en la Casa Blanca a la líder opositora venezolana María Corina Machado y destacó su rol político, al tiempo que elogió la solidez de la economía estadounidense. Ese mensaje, anticipó, será uno de los ejes de su participación en el Foro Económico Mundial de Davos, donde mantendrá reuniones bilaterales con líderes europeos y de Medio Oriente.





