El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, canceló este sábado el viaje de sus enviados a Pakistán para avanzar en negociaciones indirectas con Irán, en el marco del conflicto que también involucra a Israel, lo que generó un fuerte impacto en el escenario diplomático internacional y puso en duda la continuidad de las gestiones de paz.
La decisión fue comunicada horas después de que el canciller iraní, Abás Araqchí, concluyera su visita a Islamabad tras mantener reuniones con autoridades civiles y militares paquistaníes. Según fuentes diplomáticas, el funcionario iraní dejó el país sin esperar la llegada de los representantes estadounidenses, en un gesto que refleja la fragilidad del proceso.
Trump justificó la medida con una postura firme: “Ellos pueden llamarnos cuando quieran, pero nuestros representantes no van a hacer más vuelos de 18 horas para sentarse a hablar de nada”, afirmó en declaraciones televisivas, dejando en claro el endurecimiento de la posición de Washington.
Irán propone un “marco viable”, pero duda del compromiso de EE.UU.
Desde Teherán, el canciller Araqchí aseguró que presentó una propuesta concreta para terminar con el conflicto, aunque puso en duda la voluntad real de Estados Unidos para avanzar en una solución negociada.
A través de sus redes sociales, sostuvo: “Hemos compartido la posición de Irán respecto a un marco viable para poner fin de forma permanente a la guerra contra Irán. Aún queda por ver si Estados Unidos es realmente serio respecto a la diplomacia”.
El funcionario calificó su paso por Pakistán como “muy fructífero”, en un intento por mantener abierta la puerta del diálogo, pese al revés que significó la decisión de Washington.
Pakistán mantiene expectativas pese al freno
Desde Islamabad, fuentes diplomáticas indicaron que el balance de la visita iraní fue positivo y que aún existe margen para retomar las conversaciones en el corto plazo. De hecho, señalaron que podría haber una nueva instancia de diálogo “en uno o dos días”, aunque sin precisiones concretas.
La cancelación del viaje de los negociadores estadounidenses —entre ellos Steve Witkoff y Jared Kushner— interrumpe lo que se perfilaba como una segunda ronda de contactos indirectos entre ambas potencias, en un contexto de máxima tensión regional.





