El estado brasileño de Paraná vive horas de conmoción tras el tornado que azotó el municipio de Río Bonito do Iguaçu este viernes 7 de noviembre. El fenómeno dejó al menos cinco personas muertas, más de 400 heridas y decenas de viviendas destruidas, según confirmaron las autoridades locales.
El Cuerpo Militar de Bomberos de Paraná (CBMPR) y los servicios de salud informaron que 432 personas han recibido asistencia médica hasta el momento, nueve de ellas con heridas graves, algunas requiriendo cirugía. Las tareas de búsqueda y rescate siguen activas en toda la región, mientras las fuerzas de seguridad mantienen la alerta ante posibles desaparecidos.

El operativo de emergencia se despliega en toda la zona
El gobernador Carlos Massa Ratinho Junior viajó de inmediato al lugar junto con el secretario de Seguridad Pública, Hudson Leôncio Teixeira, el coordinador de Defensa Civil, coronel Fernando Schunig, el subcomandante general de los bomberos, coronel Jonas Emmanuel Benghi Pinto, y el secretario de las Ciudades, Guto Silva.
Hasta el momento, se confirmaron cuatro fallecidos en Río Bonito do Iguaçu y uno en Guarapuava, mientras dos personas permanecen desaparecidas. Los rescatistas continúan recibiendo reportes de familiares, por lo que el número de víctimas podría aumentar en las próximas horas.
“La situación es grave y dinámica. Estamos trabajando sin descanso para asistir a todas las familias afectadas”, señalaron fuentes del gobierno estadual.
Búsqueda, rescate y asistencia humanitaria
El CBMPR continúa las operaciones de búsqueda en las áreas más devastadas, donde se reportan estructuras colapsadas, postes eléctricos caídos y calles anegadas. Actualmente, 25 bomberos militares trabajan en el terreno y otros 39 se dirigen al municipio para reforzar las labores de rescate.

En paralelo, la Policía Militar de Paraná (PMPR) reforzó la seguridad y montó un puesto de mando en una estación de servicio, además de habilitar un helipuerto de emergencia en un campo de fútbol local para facilitar el traslado de heridos.
Decenas de voluntarios, trabajadores municipales y equipos sanitarios colaboran con la asistencia de las víctimas, mientras la Defensa Civil coordina la distribución de suministros a los damnificados.
Ayuda humanitaria en marcha
El gobierno del estado envió a la zona 2.600 tejas, 900 canastas de alimentos, 225 colchones, 220 kits de higiene, 104 kits de limpieza y 54 rollos de lona, destinados a reparar techos y atender necesidades básicas. En las próximas horas, partirán nuevos camiones con 340 colchones adicionales, 300 canastas de alimentos, 50 kits de higiene y 150 kits para dormir, que serán distribuidos desde Laranjeiras do Sul, ciudad ubicada a menos de 20 kilómetros de Río Bonito do Iguaçu.
Las autoridades estiman que decenas de familias quedaron sin hogar y que la cifra de desplazados podría aumentar conforme avancen las tareas de relevamiento.
Un estado bajo emergencia climática
Desde comienzos de noviembre, Paraná enfrenta una seguidilla de fenómenos meteorológicos extremos, entre ellos lluvias torrenciales, vendavales y granizo. Hasta el viernes 7, 14 ciudades permanecían en estado de emergencia, situación que llevó al gobierno estadual a liberar recursos para atender a las víctimas y comenzar la reconstrucción de las áreas afectadas.





