El presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, visitó este viernes la ciudad autónoma de Ceuta, escenario de una inédita crisis migratoria provocada por la llegada masiva de miles de personas desde Marruecos. Durante su declaración oficial, el mandatario definió la situación como “un ataque a la integridad de España”, aunque evitó responsabilizar directamente al Gobierno marroquí y destacó la cooperación entre ambos países para acelerar las repatriaciones. La jornada también estuvo marcada por el aumento del número de víctimas fatales: las autoridades confirmaron el hallazgo de 24 cadáveres en la costa ceutí, la mayoría de personas que intentaron alcanzar territorio español por vía marítima.
La visita del jefe del Ejecutivo se produjo pocas horas después de una de las mayores oleadas migratorias registradas en la frontera sur de Europa, con miles de personas intentando ingresar a Ceuta tanto por el espigón marítimo como por distintos sectores del vallado fronterizo.
Sánchez apunta contra las mafias y evita responsabilizar a Marruecos
Durante su mensaje, Pedro Sánchez aseguró que el fenómeno no responde a un cambio estructural de la política migratoria, sino a una campaña impulsada por organizaciones criminales que aprovecharon una reciente resolución judicial para incentivar los cruces irregulares.
“El contexto en el que se produce esta crisis es el de una reducción sostenida de la migración irregular”, afirmó el mandatario, al señalar que las llegadas disminuyeron un 36% en lo que va de 2026 y un 40% respecto de 2024.
Según explicó, la situación en Ceuta se originó por “una propagación en las redes sociales a través de las mafias de una lectura interesada de una sentencia del Tribunal Supremo”, que habría generado expectativas sobre una mayor facilidad para ingresar y permanecer en territorio español.
Sánchez anunció que el Gobierno trabaja para reforzar tanto los mecanismos administrativos como el marco legal que regula las devoluciones en frontera.
“Tenemos que modificar algunos aspectos de las leyes para garantizar esas repatriaciones de la manera más eficiente posible”, sostuvo.
Pese a la gravedad de la crisis, el presidente español evitó responsabilizar públicamente a Marruecos y destacó el nivel de coordinación alcanzado entre ambos gobiernos.
“La interlocución durante el día de ayer con las autoridades marroquíes fue constante, fluida y muy razonable, a diferencia de lo que sucedió en 2021”, afirmó.
No obstante, reconoció que España reclamó una respuesta más rápida por parte de Rabat.
“Hemos manifestado a nuestro país vecino que tenemos que agilizar y dar una respuesta mucho más contundente a lo sucedido en Ceuta”, expresó.
Crecen las víctimas mientras España acelera las repatriaciones
La crisis humanitaria continúa agravándose. Durante la mañana de este viernes fueron recuperados seis nuevos cuerpos, elevando a 24 el número de fallecidos encontrados en las costas de Ceuta desde el inicio de la emergencia migratoria.
Las autoridades mantienen un amplio operativo de búsqueda y rescate, mientras continúan las tareas de identificación de las víctimas y la asistencia a las personas que lograron llegar con vida.
En paralelo, el Gobierno español busca acelerar las devoluciones de quienes ingresaron de manera irregular y reforzar el tratamiento específico de los menores de edad.
Sánchez aseguró que actualmente España dispone de un marco jurídico más sólido que el existente durante la crisis migratoria de 2021.
“Tenemos un marco mucho más seguro para proceder a la gestión de los menores”, señaló, al recordar que durante aquella emergencia muchos padres marroquíes solicitaron posteriormente el regreso de sus hijos.
El presidente también reafirmó el compromiso del Ejecutivo con la seguridad de la ciudad autónoma y de todo el territorio español.
“Vamos a defender la seguridad, la convivencia, la prosperidad y la tranquilidad de los ciudadanos de Ceuta como defenderíamos cualquier otra ciudad de España”, afirmó.





