El exmandatario venezolano Nicolás Maduro compareció por primera vez ante la Justicia de Estados Unidos, donde se declaró inocente de los cargos en su contra y aseguró no haber leído aún la acusación formal. La audiencia se realizó bajo un fuerte operativo de seguridad, días después de su captura en Caracas y posterior traslado a territorio estadounidense.
Durante la sesión, el juez Alvin Hellerstein informó que, ante la respuesta del acusado, se presentaría una declaración de no culpabilidad en nombre de Maduro. Consultado en dos oportunidades, el dirigente venezolano afirmó: “Soy inocente. No soy culpable de nada de lo que se menciona aquí”. Además, sostuvo que no había sido informado previamente de sus derechos procesales. “No conocía estos derechos. Su Señoría me los está informando ahora”, expresó a través de un intérprete.
Cilia Flores también se declaró inocente
Durante la audiencia, el juez solicitó a Cilia Flores que confirmara su identidad. A través de un intérprete, respondió: “Soy la primera dama de la República de Venezuela”. Al momento de declarar, fue categórica: “Inocente. Completamente inocente”.
El proceso judicial finalizó a las 12:31, después de que el abogado Mark Donnelly, en nombre de Cilia Flores, dijera que su cliente padecía «problemas médicos y de salud que requerían atención».
Donnelly dijo que Flores, de 69 años, podría tener una fractura o contusiones graves en las costillas y que podría necesitar una radiografía completa.
Cerca del final de la audiencia, el abogado Barry J. Pollack dijo que su cliente (Maduro) “es el jefe de un Estado soberano y tiene derecho al privilegio” que le garantiza su condición.
Pollack afirmó que existían “dudas sobre la legalidad de su secuestro militar” y que se presentarían “numerosos” escritos previos al juicio para abordar esas impugnaciones legales.
Tanto Maduro como Flores a través de sus abogados podrían volver a solicitar la libertad bajo fianza en una fecha posterior.
La próxima presentación está convocada para el próximo 17 de Marzo.
Traslado, custodia y fuerte operativo de seguridad
Maduro llegó al tribunal tras ser trasladado desde la prisión federal Metropolitana de Brooklyn (MDC) hasta un campo en las afueras de la ciudad, desde donde abordó un helicóptero que aterrizó en un helipuerto cercano a la corte. Luego, fue conducido en un convoy de cinco vehículos blindados, escoltado por fuerzas federales, mientras la policía mantenía cortadas varias calles en los alrededores.
Custodiado por agentes de la Agencia Antidroga de Estados Unidos (DEA), el exmandatario descendió con dificultad del helicóptero y debió ser asistido por varios efectivos para subir al vehículo que lo trasladó al juzgado, según imágenes difundidas por medios estadounidenses.





