La oficina del primer ministro de Israel, Benjamín Netanyahu, negó este lunes que su sede haya sido alcanzada por un ataque iraní, luego de que medios de Teherán afirmaran lo contrario citando a la Guardia Revolucionaria.
Un portavoz oficial fue categórico ante las versiones difundidas: «Esto es completamente falso. Es solo propaganda de la Guardia Revolucionaria», aseguró, y confirmó que el jefe de Gobierno se encuentra en territorio israelí.
La desmentida llegó tras publicaciones en medios iraníes que hablaban de “ataques selectivos y sorpresivos con misiles Jeibar” contra la oficina del mandatario y otros objetivos estratégicos.
Alarmas en Jerusalén y tensión creciente
Mientras se intercambian acusaciones, las sirenas antiaéreas volvieron a sonar este lunes en Jerusalén. Según reportes locales, se escucharon intercepciones en el aire, aunque no se informó la caída de proyectiles en la ciudad.
El domingo por la noche, un misil impactó en una carretera de salida de Jerusalén, un hecho inédito en el actual conflicto y también durante la llamada guerra de los doce días de junio de 2025.
Hasta el momento, no se observaron columnas de humo ni daños visibles que respalden la versión iraní sobre un ataque directo a la sede gubernamental.
Víctimas en ambos bandos
El intercambio de misiles ya dejó víctimas fatales. En Israel, nueve personas murieron tras el impacto de un misil contra una sinagoga que funcionaba como refugio comunitario en Beit Shemesh, a unos 30 kilómetros de Jerusalén. Entre los fallecidos se encuentra un adolescente de 16 años. Con ese ataque, el número de muertos en Israel asciende a diez.
En Irán, la Media Luna Roja reportó más de 550 fallecidos desde el inicio de la ofensiva, incluidos 180 en un bombardeo contra una escuela en Minab, en el sur del país.





