La guerra en Medio Oriente sumó este lunes nuevos focos de tensión. Irán y milicias respaldadas por Teherán lanzaron misiles contra Israel y varios estados árabes, mientras Estados Unidos e Israel intensificaron sus bombardeos sobre territorio iraní.
Medios regionales informaron que proyectiles habrían alcanzado el complejo de la Embajada de Estados Unidos en Kuwait, aunque no se difundieron balances oficiales inmediatos sobre daños o víctimas.
En paralelo, una embarcación no tripulada cargada con explosivos atacó un petrolero con bandera de las Islas Marshall en el Golfo de Omán, provocando la muerte de un tripulante. Omán confirmó el incidente y advirtió sobre el riesgo creciente en las rutas marítimas cercanas al estratégico Estrecho de Ormuz.

Nota: 🔴Retaliatory Strikes🔵Strikes in Iran ⚫US military bases Los ataques reportados incluyen ataques aéreos/con drones, bombardeos/ataques de artillería/misiles y ataques interceptados. Los datos incluyen ataques registrados por ACLED hasta el 1 de marzo, 10:00 CET, y están sujetos a revisión.Fuente: Armed Conflict Location & Event Data; American Security Project. Gráfico por: Will Jarrett
Refinerías, embajadas y advertencias internacionales
La escalada también golpeó el corazón energético de la región. Saudi Aramco cerró temporalmente la refinería de Ras Tanura, una de las más importantes del mundo, luego de que drones iraníes impactaran en la zona. El ataque amplía el conflicto hacia la infraestructura clave de Arabia Saudita y amenaza con repercusiones globales en el mercado petrolero.
En el Líbano, la Embajada de Estados Unidos en Beirut instó a sus ciudadanos a abandonar el país de inmediato. En un comunicado advirtió que la situación de seguridad es “volátil e impredecible”, mientras Israel ejecutaba nuevos bombardeos en el sur libanés y en las afueras de la capital.
El ejército israelí aseguró haber eliminado a Hussein Mokalleh, identificado como funcionario de inteligencia de Hezbollah, en un ataque cerca de Beirut.
Putin, Trump y la tensión con Reino Unido
En el plano diplomático, el presidente ruso, Vladimir Putin, mantuvo conversaciones con los líderes de Qatar y Baréin. El Kremlin calificó la ofensiva de EE.UU. e Israel como una “violación flagrante del derecho internacional” y expresó preocupación por una posible expansión del conflicto.
Por su parte, el presidente estadounidense, Donald Trump, criticó públicamente al primer ministro británico, Keir Starmer, por su postura inicial frente al uso de bases del Reino Unido para operaciones contra Irán. Trump afirmó estar “muy decepcionado” y consideró que Londres tardó demasiado en autorizar el empleo de instalaciones militares para interceptar misiles iraníes.





