La tensión en Medio Oriente escaló a un nivel inédito este sábado luego de que Irán lanzara misiles contra Israel y contra varios países de la región donde Estados Unidos mantiene intereses militares, en respuesta a los ataques aéreos conjuntos de Washington y Tel Aviv.
Desde Teherán calificaron la ofensiva previa como una agresión ocurrida “una vez más durante las negociaciones” nucleares con Estados Unidos y prometieron una represalia de gran magnitud.
La respuesta iraní y la amenaza de escalada
La Guardia Revolucionaria confirmó que los misiles alcanzaron objetivos en Israel y en países como Qatar, Bahréin, Kuwait, Emiratos Árabes Unidos y Arabia Saudita.
En un comunicado oficial, el cuerpo militar aseguró: “Todos los territorios ocupados y las bases criminales de Estados Unidos en la región han sido alcanzados por los potentes impactos de los misiles iraníes. Esta operación continuará sin descanso hasta que el enemigo sea derrotado de forma decisiva”.
La amplitud del ataque marca una diferencia significativa respecto de la reacción de junio pasado, cuando Irán había respondido de manera más acotada y sin extender el conflicto a múltiples frentes.
Esta vez, varios de los países alcanzados ya advirtieron que se reservan el derecho a responder, lo que alimenta el temor de una guerra regional abierta.
El corresponsal de Seguridad de BBC News, Frank Gardner, describió el escenario con crudeza: “Esto es diferente. Es más grave y peligroso que cualquier otra cosa anterior”.
Irán invoca el derecho a la autodefensa
El ministro de Asuntos Exteriores iraní, Abbas Araghchi, sostuvo que el país actuó en ejercicio de su derecho legítimo a la defensa.
Según informó la cancillería iraní, el funcionario mantuvo contactos telefónicos con sus pares de Arabia Saudita, Emiratos Árabes Unidos, Qatar, Kuwait, Bahréin e Irak para explicar la postura oficial.
En ese marco, Teherán reiteró que utilizará “todos sus recursos defensivos y militares en virtud del legítimo derecho a la autodefensa”.
El conflicto se produce en paralelo a las negociaciones sobre el programa nuclear iraní, cuya última ronda se desarrolló esta semana y tenía previsto un nuevo encuentro en los próximos días.





