En medio de los rumores sobre posibles bajas en la cúpula del poder iraní tras el ataque conjunto de Estados Unidos e Israel, el Gobierno de Teherán aseguró que el líder supremo, Ali Jameneí, continúa con vida.
La confirmación llegó de boca del ministro de Asuntos Exteriores, Abbas Araqchí, quien en una entrevista con la cadena NBC News afirmó que el máximo referente político y religioso del país sigue activo.

La versión de Teherán
Consultado por el estado de Jameneí tras los bombardeos a gran escala, Araqchí fue claro: «Sigue vivo, hasta donde yo sé».
El funcionario reconoció que los ataques provocaron la muerte de dos comandantes militares, pero sostuvo que los principales altos cargos del Gobierno sobrevivieron a la ofensiva.
En paralelo, el presidente de Irán Masud Pezeshkian, también quedó en el centro de versiones sobre un posible atentado. Su hijo, Yousef Pezeshkian, desmintió esas especulaciones al declarar que «el estado del doctor es bueno. Hasta donde sé, esta vez los intentos de atentado no tuvieron éxito y los demás funcionarios también están a salvo», según recogió la agencia oficial IRNA.
Araqchí, además, criticó con dureza a Washington y Tel Aviv por lanzar la operación militar en pleno proceso de negociaciones nucleares.
Israel habla de “figuras esenciales” abatidas
Desde el lado israelí, la narrativa es diferente. Un oficial militar aseguró que durante la ofensiva murieron «varias figuras esenciales para la gestión de la campaña y el Gobierno» iraní.





