La guerra en Medio Oriente sigue escalando y suma nuevos frentes. Israel intensificó este miércoles sus bombardeos en el Líbano y en Irán, mientras el número de víctimas continúa en aumento y la comunidad internacional observa con preocupación el desarrollo del conflicto.
Según el Ministerio de Salud libanés, los ataques israelíes dejaron al menos 56 muertos y más de 335 heridos en las últimas 48 horas, incluidos bombardeos en las afueras de Beirut y en zonas donde opera la milicia chií Hezbolá.
Uno de los ataques impactó un hotel en la localidad de Hazmieh, cerca del palacio presidencial y de varias embajadas, marcando la primera ofensiva reportada en esa zona predominantemente cristiana.
Bombardeos en Beirut y evacuaciones en el sur del Líbano
Las Fuerzas de Defensa de Israel confirmaron que ampliaron los ataques a bastiones de Hezbolá en el sur de Beirut y en otras regiones del país.
Además, el Ejército israelí ordenó a los residentes del sur del Líbano abandonar sus hogares y desplazarse “de inmediato” hacia el norte del río Litani ante la posibilidad de nuevos bombardeos en la zona.
En localidades como Aramoun y Saadiyat, al sur de la capital libanesa, al menos seis personas murieron y otras ocho resultaron heridas, según las autoridades sanitarias locales, que aclararon que se trata de cifras preliminares.
También hubo ataques en Baalbek, al este del país, donde un edificio de cuatro plantas fue alcanzado por misiles, dejando cinco muertos, quince heridos y tres personas desaparecidas.
El Líbano quedó involucrado directamente en la guerra el lunes, cuando Hezbolá lanzó ataques contra Israel en respuesta a la muerte del líder supremo iraní, el ayatolá Alí Jamenei, durante los bombardeos estadounidenses e israelíes del fin de semana.
Ataques en Teherán y ofensiva contra instalaciones militares
En paralelo, Israel lanzó nuevos ataques en territorio iraní, incluyendo bombardeos en Teherán y en la ciudad de Isfahán.
El Ejército israelí informó que atacó una instalación destinada al almacenamiento, producción y lanzamiento de misiles balísticos en esa ciudad, donde también se ubican infraestructuras vinculadas al programa nuclear iraní.
Además, aseguró haber derribado un avión de combate iraní YAK-130 durante un enfrentamiento aéreo, aunque hasta el momento no se presentaron pruebas visuales independientes que confirmen ese episodio.

Según el comunicado militar, “decenas de sitios de infraestructura del régimen iraní fueron atacados durante la noche” en distintos puntos del país.
Las cifras de víctimas reflejan la magnitud del conflicto. Distintas organizaciones estiman que más de mil personas murieron en Irán desde el inicio de los ataques el fin de semana, incluyendo al menos 181 niños menores de 10 años, según reportes de grupos de derechos humanos.
Mientras tanto, Israel sostiene que realizó cerca de 1.600 incursiones aéreas y lanzó unas 4.000 municiones contra objetivos en territorio iraní, en una ofensiva que ya supera en intensidad a la llamada guerra de los doce días registrada en 2025.





