El vicepresidente de Estados Unidos, JD Vance, defendió públicamente la operación militar que derivó en la captura y destitución de Nicolás Maduro, al asegurar que fue ejecutada “a la perfección” y que traerá beneficios directos para la economía estadounidense, especialmente en materia energética.
En una entrevista con “The Scott Jennings Show”, Vance reveló que dentro del gobierno existían dudas iniciales sobre la viabilidad del operativo. “Cuando nos presentaron los detalles, creo que todos fuimos algo escépticos. Pensábamos si realmente se podía entrar en un país extranjero, sin que muriera ningún estadounidense y capturar al narcotraficante y terrorista acusado, Nicolás Maduro”, relató.
Sin embargo, el vicepresidente remarcó que esas dudas quedaron atrás tras el resultado final de la intervención. “La operación se llevó a cabo a la perfección”, afirmó, destacando la ausencia de bajas estadounidenses y el cumplimiento de los objetivos trazados por la Casa Blanca.
Energía, control estratégico y beneficios económicos
Más allá del impacto político, Vance subrayó que la salida de Maduro tendrá consecuencias económicas positivas para Estados Unidos. Según explicó, uno de los efectos más inmediatos será una reducción en los precios de la gasolina y la energía para los consumidores norteamericanos.
“El punto más importante es que esto significa que tendremos mayor control sobre los recursos energéticos que existen en el mundo”, sostuvo. En ese sentido, planteó que ese control permitirá obtener mejores resultados económicos y utilizar la energía como herramienta estratégica en el escenario internacional.
Vance afirmó que el acceso y la influencia sobre esos recursos no solo apuntan al crecimiento interno, sino también a reforzar el rol de Estados Unidos en el plano global. “Podremos usar esos recursos energéticos como una palanca para lograr más paz y prosperidad”, concluyó.





