Chile atraviesa uno de los temporales más intensos de las últimas décadas, con un sistema frontal que afecta desde Atacama hasta La Araucanía, provocó al menos cuatro muertos, cientos de evacuados, miles de personas aisladas, daños en viviendas y más de un millón de usuarios afectados por cortes de energía eléctrica. Mientras las lluvias y los fuertes vientos continúan avanzando sobre la zona centro-sur del país, meteorólogos y especialistas sostienen que el fenómeno reúne características excepcionales por su intensidad, duración, extensión geográfica y la presencia de un río atmosférico de categoría 5, el nivel más alto de la escala.
Las autoridades chilenas mantienen desplegados equipos de emergencia y advierten que el evento aún no concluyó, por lo que el balance podría agravarse durante las próximas horas.
Un fenómeno extremo que podría quedar entre los más importantes del siglo
El impacto del sistema frontal ya dejó un escenario complejo en varias regiones del país. Según el último balance oficial, además de las víctimas fatales, se registraron personas heridas, cientos de damnificados y numerosas viviendas destruidas o con distintos niveles de daños.
A esto se suman miles de evacuados preventivos, caminos afectados, crecidas de ríos, marejadas en el litoral y una extensa interrupción del suministro eléctrico que alcanzó a más de 1,14 millones de clientes durante el desarrollo del fenómeno.
En la Región Metropolitana también se activaron evacuaciones mediante el sistema SAE debido al riesgo de desbordes y remociones en masa, mientras continúan los monitoreos sobre ríos y quebradas.
Los especialistas coinciden en que el episodio sobresale no solo por la cantidad de lluvia caída, sino también por la combinación de múltiples factores meteorológicos poco frecuentes.
La investigadora del Centro Agrimed de la Universidad de Chile, Paula Santibáñez, explicó:
“Estamos frente a un episodio excepcional por la combinación de precipitaciones abundantes, persistencia y una extensión territorial poco habitual.”
Los datos preliminares muestran, por ejemplo, que solo en la Región de Valparaíso se acumularon 108,7 milímetros de lluvia en apenas 24 horas, equivalente a aproximadamente una quinta parte de toda la precipitación anual normal.
Especialistas advierten que podría ser “el evento del siglo”
Para varios climatólogos, el fenómeno ya puede compararse con algunos de los grandes temporales registrados en Chile durante los inviernos de 1982, 1987 y 1997, todos asociados a intensos episodios del fenómeno de El Niño.
El académico de la Universidad de Magallanes, Jorge Carrasco, fue aún más contundente al describir la magnitud del sistema.
“Podríamos decir que es ‘el evento’ de lo que va del siglo XXI.”
Según explicó, la sucesión de varios sistemas frontales alimentados por ríos atmosféricos de categorías 4 y 5, sumada a los fuertes vientos y marejadas, conforma un escenario extremadamente poco habitual.
En la misma línea, el investigador del Centro de Ciencia del Clima y la Resiliencia (CR2), Martín Jacques, señaló que la simultaneidad de distintos factores atmosféricos favoreció un fenómeno de gran intensidad.
“Todo eso se superpone para facilitar una situación como la que estamos viendo.”
El contexto climático también genera preocupación hacia adelante. La Administración Nacional Oceánica y Atmosférica de Estados Unidos (NOAA) proyecta un 81% de probabilidad de que el fenómeno de El Niño alcance una intensidad muy fuerte entre octubre y diciembre, lo que podría incrementar las posibilidades de nuevos eventos extremos durante los próximos meses.





