Al menos diez personas murieron y otras 18 resultaron heridas este martes tras un ataque ruso con misiles contra Pechenihy, una localidad de la región de Járkov, en el noreste de Ucrania. El impacto alcanzó una zona céntrica y concurrida, donde funcionan una oficina de correos, comercios y una cafetería, rodeados por viviendas.
El ataque provocó graves daños en casas particulares, locales comerciales y vehículos. Los equipos de emergencia trabajan en el lugar mientras continúan las tareas de asistencia y búsqueda. El presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, calificó el episodio como un ataque brutal y aseguró que Ucrania responderá.
La cifra de víctimas todavía no es definitiva. Las autoridades locales continúan actualizando el balance y, debido a la magnitud de los daños y a las tareas que se desarrollan en la zona, no se descarta que en las próximas horas puedan registrarse más víctimas.
El ataque se produjo en una jornada de fuerte escalada entre ambos países. Rusia lanzó durante la noche una nueva ofensiva aérea sobre distintas zonas de Ucrania, mientras Kiev realizó a su vez uno de los mayores ataques con drones contra territorio ruso desde el comienzo de la guerra.
El conflicto a gran escala comenzó el 24 de febrero de 2022, aunque la guerra entre Rusia y Ucrania se remonta a 2014. Más de cuatro años después de la invasión rusa, los ataques sobre zonas pobladas continúan dejando víctimas civiles y muestran, una vez más, que la guerra permanece lejos de una resolución.





