Brasil comenzó este domingo una jornada electoral decisiva con Luiz Inácio Lula da Silva y Flávio Bolsonaro como principales protagonistas de una primera vuelta presidencial marcada por la polarización. El presidente votó en São Bernardo do Campo, en el estado de São Paulo, mientras que el senador y principal candidato opositor sufragó en Río de Janeiro. Ambos se mostraron confiados en la victoria, aunque todo indica que la definición podría extenderse hasta una segunda vuelta el 25 de octubre.
Lula: “Entre la democracia y la barbarie”
Lula llegó a la escuela estatal João Firmino Correia de Araújo, en São Bernardo do Campo, alrededor de las 9.15, acompañado por una multitud de seguidores. Tras depositar su voto, el mandatario planteó que la elección representa una decisión sobre el rumbo político del país.
“Los electores deberán elegir entre fortalecer el régimen democrático y la barbarie, entre el positivismo y el negacionismo”, afirmó.
El presidente, que busca un cuarto mandato no consecutivo, también expresó confianza en el resultado y destacó el trabajo realizado durante la campaña. “Estoy muy confiado. Estoy seguro de que vamos a ganar estas elecciones”, sostuvo.
Sin embargo, Lula reconoció que todavía quedan problemas por resolver y señaló que la transformación del país requiere tiempo. “Son 500 años de atraso. No se resuelven 500 años en 10, 15 o 20 años. Necesitamos mucho tiempo para arreglar este país”, afirmó.
Flávio Bolsonaro pidió un cambio
Flávio Bolsonaro fue uno de los primeros candidatos presidenciales en votar. Lo hizo en Río de Janeiro y, al salir del establecimiento, aseguró que espera que los brasileños expresen en las urnas su deseo de modificar el rumbo del país.
“Brasil necesita cambio”, afirmó el senador, quien cuestionó la gestión de Lula y sostuvo que existe un movimiento favorable a su candidatura.
El hijo mayor de Jair Bolsonaro aseguró además estar preparado para asumir la presidencia y pidió a los votantes participar de la jornada electoral. “Espero que los hombres y mujeres brasileños salgan hoy de sus casas para cambiar Brasil para mejor”, expresó.
La elección cuenta con 13 candidatos presidenciales, aunque Lula y Flávio Bolsonaro concentran la atención de la disputa. Si ninguno obtiene más del 50% de los votos válidos, los dos más votados volverán a enfrentarse el 25 de octubre.
Además de presidente y vicepresidente, los brasileños eligen gobernadores, parte del Senado, diputados federales y legisladores estatales y distritales. Más de 158 millones de electores están habilitados para votar, en una jornada que definirá no solo quién conducirá Brasil, sino también el equilibrio político del próximo gobierno.




