InicioEconomía¿Se viene un salto cambiario?

¿Se viene un salto cambiario?

El Banco Central se está moviendo como un boxeador acorralado: tira piñas rápidas para aguantar la pelea, pero no queda claro si tiene plan para ganar el combate. Subió encajes, le ajustó las tuercas a los bancos con las posiciones en dólares y se metió a fondo en el mercado de futuros. Todo en tiempo récord, todo para contener un dólar que le respira en la nuca.

La primera jugada —estrangular pesos— es vieja conocida: más encajes, menos liquidez. Sirve para quitarle nafta a la corrida, pero también enfría la economía real. En un momento donde la gente ya siente que no llega a fin de mes, apretar más el torniquete es un remedio amargo que tiene costo político y social.

La segunda movida es más quirúrgica: obligar a los bancos a reportar sus posiciones en dólares de forma diaria y limitar sus chances de “engordar” balances en el cierre de mes. En criollo: cortar con la especulación de último minuto. La medida puede darle respiro al BCRA, pero al mismo tiempo reduce margen de maniobra a quienes, justamente, le dan liquidez al sistema.

Y la tercera jugada es la más peligrosa: vender futuros como si no hubiera mañana. Es la típica estrategia de “ganar tiempo”. Funciona un rato, hasta que el mercado empieza a oler que atrás de esa defensa no hay reservas, sino un castillo de arena.

El problema es de fondo y ya lo sabemos todos: déficit sin resolver, falta de dólares y un gobierno que no logra transmitir confianza. Mientras esas tres bombas sigan sin desactivar, el Banco Central puede inventar todos los trucos regulatorios que quiera, pero el mercado siempre va a ir por el lado débil.

Por eso, la pregunta que queda en el aire es simple: ¿el BCRA está conteniendo para pasar las elecciones sin un estallido, o está armando el escenario para un salto cambiario “controlado”? En la Argentina esas dos opciones suelen ser la misma.

Mi sensación es clara: estas medidas no son más que parches. Sirven para frenar el golpe de hoy, pero no cambian el destino de mañana. Y si no hay un giro político y fiscal contundente, el reloj seguirá marcando la cuenta regresiva hacia lo inevitable: un ajuste que puede ser ordenado o brutal. La diferencia no la define el mercado, la define la política.

Notas Relacionadas

La mora se disparó un 500% en año y medio y ya afecta a uno de cada cuatro deudores.

La deuda impaga de las familias argentinas no para...

Las ventas minoristas pyme cayeron 3,8% en julio y crece la cautela entre los comerciantes

Las ventas minoristas de las pequeñas y medianas empresas...

Milei y el espejismo del triunfo: cuando la política deja de escuchar el ruido del bolsillo

Hay una paradoja que empieza a recorrer los pasillos...

De las previas a las nuevas adicciones

Hace más de veinte años comencé a recorrer colegios,...

La ventanilla equivocada

En una estación del conurbano bonaerense, un vecino le...

Lo más leído

Milei defendió la caída del salario en los empleados públicos: “es consecuencia del modelo”

Javier Milei defendió el ajuste que lleva adelante su...

Ricardo Lagorio, en exclusiva: “Es inaceptable lo que sucede con Brasil”

Ricardo Lagorio dialogó de manera exclusiva con No La...

Ley de Tierras: multitudinaria marcha e incidentes en las afueras del Congreso

Una multitudinaria concentración se lleva a cabo en las...

Trump volvió a expresarse sobre Irán: “Tienen una última oportunidad”

Donald Trump volvió a expresarse sobre Irán en medio...

Últimas Noticias

La mora se disparó un 500% en año y medio y ya afecta a uno de cada cuatro deudores.

La deuda impaga de las familias argentinas no para...

Las ventas minoristas pyme cayeron 3,8% en julio y crece la cautela entre los comerciantes

Las ventas minoristas de las pequeñas y medianas empresas...

Milei y el espejismo del triunfo: cuando la política deja de escuchar el ruido del bolsillo

Hay una paradoja que empieza a recorrer los pasillos...
spot_img

Secciones más leídas

spot_imgspot_img