La inflación en la Ciudad de Buenos Aires alcanzó el 3,0% en marzo, acumuló un 8,9% en el primer trimestre de 2026 y registró una variación interanual del 32,1%, según informó el Índice de Precios al Consumidor porteño (IPCBA), con subas impulsadas principalmente por vivienda, transporte y alimentos.
El dato refleja una leve desaceleración interanual respecto al mes previo, aunque mantiene presión en rubros clave del consumo cotidiano.

Vivienda, transporte y alimentos: los motores de la suba
Durante marzo, el aumento de precios estuvo explicado en gran parte por cinco rubros que concentraron casi el 80% del incremento general.
El mayor impacto vino por el lado de vivienda, agua, electricidad y gas, que subió 3,2% debido a incrementos en alquileres, expensas y tarifas. En paralelo, el transporte trepó 6,0% por subas en combustibles y boletos de colectivo.
En alimentos y bebidas no alcohólicas, la suba fue del 2,6%, con fuerte incidencia de la carne, que aumentó 6,3%. También se registraron alzas en panificados y lácteos, aunque fueron parcialmente compensadas por bajas en frutas y verduras.
En educación, el salto fue más marcado, con un 8,6% por el ajuste en cuotas escolares, mientras que salud subió 2,4% por incrementos en medicina prepaga.
Desde el informe oficial destacaron que:
“Las divisiones Vivienda, Transporte, Alimentos, Educación y Salud explicaron el 79,6% del alza del Nivel General”.
Bienes vs servicios: cómo evolucionaron los precios
El informe también mostró diferencias entre bienes y servicios. Mientras los bienes aumentaron 2,8% en marzo, los servicios lo hicieron por encima, con una suba del 3,1%.
En los bienes, el principal impulso provino de alimentos y combustibles, mientras que en servicios pesaron las subas en educación, gastronomía, transporte y vivienda.
En términos acumulados, en el primer trimestre:
- Bienes subieron 7,2%
- Servicios aumentaron 9,9%
En la comparación interanual, ambos rubros mostraron una desaceleración:
- Bienes: 26,0%
- Servicios: 35,9%
El reporte oficial subraya que:
“Los servicios continúan mostrando una dinámica superior a los bienes, impulsados por ajustes en educación, transporte y vivienda”.





