La victoria de Luiz Inácio Lula da Silva sobre Flávio Bolsonaro en el balotaje brasileño provocó este lunes un fuerte movimiento en los mercados de la región y golpeó especialmente a los activos argentinos. Mientras las acciones y bonos se desploman, el dólar avanza y el riesgo país trepa hasta los 745 puntos, los inversores reaccionan ante un escenario político brasileño diferente al que habían anticipado.
En la Bolsa porteña, el MSCI Merval llegó a caer 5,2%, hasta los 97.004 puntos, mientras los bonos Globales en dólares retrocedieron alrededor de 1,2% en Wall Street. En Nueva York, los ADR de empresas argentinas registraron bajas de hasta el 11%, con fuertes pérdidas entre las entidades financieras.
El impacto también alcanzó a Mercado Libre, cuya exposición a Brasil tiene especial relevancia por tratarse de su principal mercado de ingresos. Los bancos Galicia, Macro, BBVA y Supervielle llegaron a retroceder entre 11% y 12%, mientras YPF perdió cerca de 6,8%.
El dólar sube y el riesgo país vuelve a quedar bajo presión
El movimiento financiero se trasladó al mercado cambiario. El dólar minorista aumentó $10 en el Banco Nación y alcanzó los $1.560, mientras que el mayorista llegó a $1.540. El dólar blue también avanzó hasta los $1.575.
En paralelo, el riesgo país de JP Morgan subió hasta 745 puntos básicos, con un incremento de 38 unidades respecto de la rueda anterior. El indicador acumula además una fuerte suba durante octubre y vuelve a ubicarse en niveles elevados.
El economista Gustavo Ber sostuvo que los mercados habían descontado una victoria de Bolsonaro y que el resultado produjo un cambio abrupto en las expectativas.
“Los mercados descontaban una victoria segura de Bolsonaro tras su ventaja en la primera vuelta”, señaló Ber, quien advirtió que la victoria de Lula tendrá consecuencias tanto negativas como positivas para la Argentina.
Entre los principales riesgos, el economista destacó “el deterioro de la competitividad del peso argentino frente al real brasileño”, además de una posible salida de capitales vinculada al desarme de posiciones financieras en Brasil.
Brasil cambia el escenario regional y Milei mantiene silencio
El impacto financiero se produjo al mismo tiempo que el Gobierno de Javier Milei mantiene silencio sobre la victoria de Lula. Ni el Presidente ni la Cancillería habían felicitado públicamente al mandatario brasileño, pese al respaldo explícito que Milei había dado durante la campaña a Flávio Bolsonaro.
Lula ganó la segunda vuelta con 51,79% de los votos frente al 48,21% de Flávio, en una remontada histórica que le permitió obtener un cuarto mandato.
Para Argentina, Brasil representa un socio comercial central, por lo que el movimiento del real y la evolución de los activos brasileños pueden tener consecuencias directas sobre el comercio, el turismo y las inversiones.
Ber describió el escenario como un posible “cisne negro” para los mercados y comparó el impacto potencial con el recuerdo del “efecto PASO 2019”, cuando una derrota electoral inesperada provocó un fuerte desplome de los activos argentinos.





