Luiz Inácio Lula da Silva celebró este domingo su victoria sobre Flávio Bolsonaro en el balotaje presidencial de Brasil y anticipó algunos de los ejes de su cuarto mandato: regulación de las plataformas digitales, mayor participación ciudadana y diálogo con un Congreso donde tendrá una oposición fuerte. El resultado fue confirmado por el Tribunal Superior Electoral cuando se había escrutado el 97% de los votos, con 51,74% para Lula y 48,26% para Flávio, en una elección que el presidente electo presentó como una derrota del negacionismo y la mentira.
Uno de los principales mensajes de Lula estuvo dirigido al poder de las grandes plataformas digitales. El mandatario sostuvo que durante la campaña debió enfrentar una intervención externa a través de las redes y defendió avanzar con una regulación específica.
“Estas elecciones fueron unas en las que tuvimos que superar la injerencia externa, a través de plataformas digitales, que tendremos que regular. Es imposible que no nos demos cuenta de que los delitos en el mundo digital deben ser tratados igual que los delitos en la vida real”, afirmó.
Lula apuntó contra Flávio y anticipó cambios en la comunicación
El presidente también cuestionó duramente a su rival y vinculó la elección con una disputa contra el negacionismo y las mentiras. En ese sentido, lanzó una de sus críticas más fuertes contra el candidato del Partido Liberal.
“Jamás pensé que me encontraría con un auténtico representante del ‘militismo’ en este país. Jamás imaginé que alguien pudiera mentir tanto, con tanta desfachatez”, sostuvo.
Al mismo tiempo, Lula aseguró que su próximo gobierno modificará la manera de comunicarse con la sociedad. Entre sus objetivos mencionó el desarrollo de una inteligencia artificial brasileña y una mayor utilización de las herramientas digitales para incorporar a los ciudadanos a las decisiones públicas.
“Vamos a cambiar la forma en que gobernamos este país. Vamos a lograr que la gente participe más en nuestras decisiones, y la comunicación digital tendrá un lugar muy importante en mi gobierno”, afirmó.
El desafío de gobernar con un Congreso opositor
Otro de los grandes desafíos del cuarto mandato será la relación con un Congreso Nacional con fuerte presencia opositora. Lula buscó bajar el tono de las advertencias sobre una eventual dificultad para gobernar y aseguró que trabajará con los legisladores elegidos por los brasileños.
“Yo no elegí al Congreso, lo eligió el pueblo, y es con ellos con quienes votaré, trabajaré y aprobaré las cosas”, señaló.
El mandatario también reivindicó el respeto institucional y la Constitución como bases de su próximo gobierno: “Nadie está obligado a que le guste el presidente electo, pero fue elegido para gobernar para todos”.
Con 81 años recién cumplidos, Lula encara así una nueva etapa al frente de Brasil, convencido de que su cuarto mandato deberá combinar políticas sociales, diálogo político y una transformación de la comunicación digital del Estado.
Incluso hubo espacio para el humor. Fanático del Corinthians, Lula bromeó sobre una nueva derrota de su equipo y aprovechó para lanzar otra chicana contra su rival político: “Los Corinthians volvieron a perder, empieza a parecerse a Bolsonaro, no para de perder”.




