El riesgo país argentino volvió a superar este jueves los 700 puntos y alcanzó las 703 unidades, según el índice elaborado por JP Morgan, en una jornada marcada por la caída de los bonos, un escenario internacional adverso y nuevas señales de debilidad de la economía local. El indicador subió más de 30 puntos respecto del cierre anterior y alcanzó su nivel más alto desde mayo.
La presión sobre los activos argentinos se produjo en paralelo con una nueva baja de los bonos Globales, que llegaron a retroceder alrededor de 1%. El movimiento refleja el aumento de la cautela entre los inversores frente a un contexto financiero internacional cada vez más complejo.
Uno de los principales factores externos es el fuerte incremento del precio del petróleo, que superó los USD 110, generando nuevas presiones sobre los costos energéticos y las expectativas de inflación. El escenario alimenta la posibilidad de que la Reserva Federal de Estados Unidos mantenga una política monetaria más restrictiva o incluso vuelva a subir las tasas.
La economía argentina suma presión al mercado
En el frente interno, los inversores también siguen con atención la evolución de la actividad económica. El INDEC informó que la economía cayó 1,7% interanual en agosto, la mayor contracción registrada en lo que va del año.
El dato genera preocupación porque, para evitar que el tercer trimestre termine con una variación negativa, septiembre debería mostrar una expansión superior al 8%. Sin embargo, los primeros indicadores disponibles anticipan que el desempeño del noveno mes no habría sido suficiente para revertir la tendencia.
A este escenario se suma otra preocupación central para el mercado: cómo hará el Gobierno para conseguir los dólares necesarios para afrontar los vencimientos de deuda de 2027.
El aumento de las tasas internacionales complicó las condiciones para obtener financiamiento externo y redujo el margen para nuevas emisiones de deuda en los mercados internacionales. Por eso, los inversores esperan precisiones sobre la estrategia financiera que utilizará el Ejecutivo.
Las acciones tecnológicas también presionan a los mercados
El deterioro no se limita a los activos argentinos. Wall Street opera con pérdidas debido a una combinación de factores, entre ellos las dudas sobre el rendimiento de las empresas vinculadas con la inteligencia artificial y sus elevados niveles de inversión.
El Nasdaq llegó a caer 1,5%, mientras que el S&P 500 retrocedió cerca de 0,9% y el Dow Jones alrededor de 0,3%.
Entre las compañías más castigadas se ubicaron Meta, con una baja cercana al 5%, Tesla, que perdió 2,3%, y Nvidia, con una caída de 1,6%. También registraron fuertes retrocesos empresas vinculadas con chips y centros de datos.
En el caso de Tesla, el mercado reaccionó a la reducción de su proyección de gasto de capital, mientras que Meta quedó bajo presión por las dudas sobre el costo de su expansión en inteligencia artificial.




