La producción y el consumo de carne vacuna en Argentina mostraron una caída significativa durante el primer trimestre de 2026, en un contexto marcado por una menor oferta local y un aumento de las exportaciones. Según los datos de la Cámara de la Industria y Comercio de Carnes y Derivados de la República Argentina, entre enero y marzo se produjeron 700,19 mil toneladas res con hueso, lo que representa una baja del 5,1% respecto al mismo período de 2025, mientras que el consumo interno se redujo un 10% interanual.
En términos absolutos, la producción se contrajo en 37,5 mil toneladas, lo que impactó directamente en la disponibilidad de carne para el mercado local. En paralelo, las exportaciones crecieron con fuerza y alcanzaron las 187,4 mil toneladas, lo que implica un aumento del 11,4% interanual.
Menos carne en el mercado interno
El incremento de las ventas al exterior, sumado a la caída en la producción, generó un fuerte ajuste en el consumo doméstico. El llamado consumo aparente totalizó 512,8 mil toneladas en el primer trimestre, lo que implica una caída de 56,7 mil toneladas respecto al mismo período del año anterior.
Este escenario refleja una tendencia que se viene consolidando: cada vez más carne se destina a mercados internacionales, reduciendo la oferta disponible para los consumidores argentinos.
Consumo per cápita en retroceso
Como consecuencia de esta dinámica, el consumo por habitante también continúa en descenso. El promedio móvil de los últimos doce meses se ubicó en 47,3 kilos por persona al año, lo que representa una baja del 3,7% en comparación con marzo de 2025.





