Con tres golazos desde afuera del área, la T se impuso 3-0 en el Guillermo Laza, cortó una racha de cinco partidos sin triunfos y volvió a ganar como visitante después de 89 días. El Malevo, que estrenó el segundo ciclo de Gustavo Benítez, acumula diez encuentros sin victorias.
Deportivo Riestra 0-3 Talleres
Talleres encontró en el Guillermo Laza el triunfo que tanto necesitaba. Con una contundente goleada por 3-0 frente a Deportivo Riestra, el conjunto cordobés cortó una racha de cinco partidos sin ganar y volvió a sumar de a tres como visitante después de casi tres meses. Una victoria importante para Omar De Felippe, que consiguió su segundo triunfo en ocho presentaciones al frente del equipo.
La T construyó la diferencia a partir de su eficacia y de una herramienta que terminó siendo determinante: los remates de media distancia. A los 25 minutos del primer tiempo, Matías Galarza asistió a Valentín Fascendini, quien sacó un zurdazo desde afuera del área y la colocó contra un palo para abrir el marcador. El 1-0 le permitió a Talleres ganar tranquilidad y manejar el desarrollo del encuentro.
En el complemento, Riestra intentó adelantarse en busca de la igualdad, pero dejó espacios que su rival supo aprovechar. A los 23 minutos, Mateo Cáceres amplió la ventaja con un derechazo bajo desde afuera del área que se metió junto al palo izquierdo. Cinco minutos más tarde, Agustín Álvarez completó la goleada con otro potente remate, esta vez a la escuadra, para sentenciar el 3-0 definitivo.
Del lado del Malevo, la preocupación pasa por una racha que no encuentra freno. El equipo llegaba con la permanencia asegurada tras la derrota de Aldosivi ante Racing, pero ni esa tranquilidad ni el debut de Gustavo Benítez en su segundo ciclo como entrenador alcanzaron para cambiar la imagen. Riestra volvió a mostrar dificultades defensivas y poca capacidad para generar peligro, lejos de aquella versión que lo convirtió en un rival incómodo para cualquiera.
Con diez partidos consecutivos sin ganar, el conjunto de Pompeya atraviesa un presente complicado y todavía no logra reaccionar ante el cambio de conducción técnica.
Talleres, por su parte, se llevó mucho más que tres puntos: recuperó confianza, cortó una larga sequía como visitante y consiguió una goleada que puede servirle para cerrar el Torneo Clausura con otra imagen, aunque ya no tenga posibilidades de clasificarse a los playoffs.





