En medio de la tensión diplomática entre la Argentina y Brasil por el triunfo de Luiz Inácio Lula da Silva y la salida de Flávio Bolsonaro rumbo a Estados Unidos, la senadora de La Libertad Avanza Patricia Bullrich reconoció el resultado electoral brasileño y cuestionó el accionar de la Justicia contra dirigentes opositores, en una postura que volvió a marcar diferencias con el presidente Javier Milei.
A través de un mensaje publicado en redes sociales, la exministra de Seguridad defendió el respeto a la voluntad popular, pese a sus diferencias ideológicas con el mandatario brasileño. “La gente decide en las urnas y su voluntad se respeta. Ese es el principio fundamental de toda democracia”, afirmó.
Bullrich también destacó la importancia de la relación bilateral y sostuvo que, aunque existen desacuerdos políticos con el nuevo gobierno de Brasil, ambos países comparten una historia y mantienen intereses estratégicos y oportunidades de cooperación.
La defensa de Flávio Bolsonaro y las críticas a la Justicia
La senadora también se refirió a Flávio Bolsonaro, quien abandonó Brasil junto con su familia después de la derrota electoral y llegó a Estados Unidos en un vuelo privado que partió desde la Argentina, con una escala técnica en Ecuador. El viaje se produjo en medio de una investigación judicial por presunto lavado de activos y de una orden que le impedía salir de territorio brasileño.
“Sobre Flávio, que hizo una enorme elección, quiero hacer una reflexión sobre la calidad de la democracia. Es importante que la democracia no sea binaria: el que gana gobierna y el que pierde va a la cárcel”, expresó Bullrich.
Luego cuestionó el papel de los tribunales en los procesos contra dirigentes políticos: “La utilización de una Justicia no imparcial como instrumento para eliminar a la oposición es una herramienta de poder que nunca puede ser el camino de una democracia”.
Sus declaraciones contrastaron con la posición de Milei, quien todavía no había felicitado públicamente a Lula por su victoria en el balotaje del 25 de octubre. El presidente argentino había respaldado durante la campaña a Bolsonaro, derrotado por el actual mandatario brasileño, que obtuvo el 51,79% de los votos frente al 48,21% de su rival.





