La lepra Mendocina derrotó 2-1 al globo en el estadio Bautista Gargantini. Los goles del local fueron obra de Alex Arce y José Florentín. Mientras que para los dirigidos por Diego Martínez descontó Oscar Cortes.
El encuentro comenzó con un Huracán que intentó tomar la iniciativa. A los 2 minutos, Jordy Caicedo exigió con un remate a quemarropa que encontró una buena respuesta del arquero, mientras que dos minutos más tarde Juan Bisanz probó desde afuera, aunque su disparo se fue por encima del travesaño.
Sin embargo, a partir de allí el dueño de casa se adueñó completamente del desarrollo. A los 6 minutos Gonzalo Ríos tuvo dos oportunidades consecutivas que fueron bloqueadas por la defensa, y enseguida Luciano Gómez, Fabrizio Sartori y Matías Fernández comenzaron a generar peligro constante sobre el arco defendido por Hernán Galíndez. A los 14 minutos, Sartori llegó a convertir, pero el VAR anuló el tanto por una posición adelantada, un aviso de lo que terminaría llegando minutos después.
La superioridad de Independiente Rivadavia se reflejó definitivamente a los 22 minutos. Tras un preciso centro de Matías Fernández, Álex Arce apareció en el área y definió con un potente remate al ángulo para establecer el 1-0. El conjunto mendocino no bajó la intensidad y siguió generando situaciones. Arce volvió a inquietar de cabeza a los 29, mientras que Huracán apenas respondió con algunos intentos aislados de Óscar Cortés y Jordy Caicedo, sin demasiada claridad.
Cuando el primer tiempo se apagaba, la Lepra volvió a golpear. A los 45+1, una rápida contra encabezada nuevamente por Matías Fernández terminó con un preciso pase para José Florentín, que sacó un zurdazo cruzado imposible para Galíndez y marcó el 2-0 con el que los equipos se fueron al descanso.
Si el primer tiempo fue todo de Independiente Rivadavia, el complemento mostró una versión completamente distinta de Huracán. Apenas a los 47 minutos, Óscar Cortés descontó con una gran definición tras la asistencia de César Ibáñez y le devolvió la ilusión al equipo de Parque Patricios.
Desde ese momento, el Globo adelantó sus líneas, ganó los duelos en la mitad de la cancha y comenzó a instalarse cerca del área rival. Bisanz, Ibáñez, Blondel, Kalinger y Caicedo generaron una sucesión de llegadas que obligaron a la defensa mendocina a multiplicar esfuerzos. El conjunto local también tuvo sus oportunidades para liquidarlo, principalmente con Florentín, Matías Fernández y un siempre peligroso Álex Arce, pero el encuentro ya era completamente diferente.
En ese contexto apareció la enorme figura de Hernán Galíndez. El arquero de Huracán sostuvo con vida a su equipo durante gran parte del encuentro, especialmente en el primer tiempo, cuando respondió en varias oportunidades determinantes y evitó que la diferencia fuera mucho mayor antes del descanso. Sus intervenciones resultaron fundamentales para que el Globo llegara con posibilidades reales de pelear el resultado hasta el final.
Los últimos veinte minutos fueron de ida y vuelta permanente. Independiente encontraba espacios para lastimar de contraataque, mientras Huracán atacaba con cada vez más gente buscando el empate. Leonardo Gil, Leandro Lescano y Kalinger tuvieron oportunidades para igualarlo, mientras que Arce también desperdició una chance clara para sentenciar el partido. En el tiempo de descuento, la expulsión de Leandro Lescano condicionó al Globo, aunque ni siquiera con un hombre menos dejó de atacar. Independiente respondió con varias llegadas, Kalinger estrelló un remate en el palo y el encuentro terminó con emociones hasta la última jugada.
Gracias a un primer tiempo de altísimo nivel y a una enorme eficacia para golpear en los momentos justos, Independiente Rivadavia consiguió una victoria muy trabajada. Huracán, en cambio, dejó una imagen completamente distinta en la segunda mitad: corrigió sus errores, dominó durante largos pasajes y estuvo muy cerca de rescatar un punto, aunque la reacción no le alcanzó para revertir una primera etapa que terminó siendo determinante.





