Estudiantes de La Plata derrotó este domingo por 3 a 0 a Rosario Central en el estadio Mario Alberto Kempes de Córdoba, por los 16avos de final de la Copa Argentina 2026, y selló su clasificación a los octavos de final del certamen. Con goles de Guido Carrillo, Tiago Palacios y Mikel Amondarain, el equipo dirigido por Alexander Medina confirmó su gran momento futbolístico y cerró el primer semestre de la temporada con una nueva alegría, apenas días después de avanzar a los octavos de final de la Copa Libertadores.
El Pincha golpeó desde el inicio y construyó una victoria contundente frente a un Rosario Central que nunca logró encontrar respuestas. La diferencia quedó reflejada tanto en el resultado como en el desarrollo del juego, donde el conjunto platense dominó las acciones durante gran parte de la noche.
Un arranque demoledor que marcó el rumbo del partido
Estudiantes impuso condiciones desde el primer minuto. Apenas a los tres minutos de juego, Guido Carrillo abrió el marcador tras una gran jugada colectiva y le dio tranquilidad a su equipo.
Con el resultado a favor, el conjunto albirrojo manejó los tiempos del encuentro y profundizó las dificultades de Rosario Central. A los 26 minutos, Tiago Palacios amplió la ventaja desde el punto penal y comenzó a encaminar una clasificación que nunca pareció correr peligro.
El volante uruguayo fue una de las grandes figuras de la noche. Además de convertir, participó activamente en la generación de juego y aportó dos asistencias que resultaron determinantes para el desarrollo del encuentro.
Mientras tanto, Rosario Central intentó reaccionar, pero se encontró con un rival sólido en todas sus líneas y con un funcionamiento colectivo que neutralizó cada intento ofensivo del conjunto rosarino.
El Pincha lo liquidó y piensa en los octavos
En el complemento, el Canalla mostró una leve mejoría impulsado por la jerarquía de Ángel Di María, aunque nunca consiguió transformar ese crecimiento en situaciones claras de gol. Cuando logró acercarse al área rival apareció la figura del arquero Fabricio Iacovich, clave para mantener el arco en cero.
La frustración comenzó a crecer en el equipo rosarino y terminó reflejándose a los 81 minutos con la expulsión de Franco Ibarra.
Con un hombre más y el control absoluto del partido, Estudiantes encontró espacios para sentenciar la historia. A los 86 minutos, Mikel Amondarain aprovechó una buena combinación ofensiva y convirtió el tercer tanto para desatar el festejo de los miles de hinchas albirrojos que acompañaron al equipo en Córdoba.
El triunfo le permite a Estudiantes cerrar el semestre con confianza y consolidar una recuperación que tuvo su punto más alto en la reciente clasificación a los octavos de final de la Copa Libertadores.
Ahora, el conjunto de Alexander Medina aguardará en octavos de final por el ganador del cruce entre Huracán y Barracas Central.




