River Plate cerró el semestre con una sonrisa. En un Monumental cargado de tensión tras la caída en la final del Torneo Apertura frente a Belgrano, el Millonario goleó 3-0 a Blooming, terminó como líder del Grupo H y avanzó a los octavos de final de la Copa Sudamericana.
El equipo de Eduardo Coudet tuvo una noche incómoda en el arranque. A los 11 minutos, el árbitro peruano Roberto Pérez sancionó un penal muy discutido y Maxi Salas desperdició la oportunidad al estrellar su remate contra el palo. El clima en Núñez no ayudaba: algunos silbidos bajaban desde las tribunas y el nerviosismo se hacía sentir dentro de la cancha.
River monopolizó la pelota durante gran parte del encuentro, aunque le costó romper el orden defensivo del conjunto boliviano. Recién a los 50 minutos encontró el desahogo. Lucas Martínez Quarta filtró una gran asistencia para Salas, que esta vez no falló y definió con categoría para abrir el marcador.
Con el resultado a favor, el local ganó tranquilidad y fue por más. A los 72’, otra decisión polémica del árbitro derivó en un nuevo penal, esta vez por una infracción sobre Joaquín Freitas. Fausto Vera tomó la responsabilidad, remató al medio y amplió la ventaja ante un arquero que se jugó hacia su izquierda.
En el tramo final, con varios juveniles surgidos de las divisiones inferiores en cancha, River decoró la noche con una joya. El pibe de 19 años Lucas Silva sacó un potente remate desde media distancia y marcó el 3-0 definitivo, además de convertir el primer gol de su carrera.
Así, el Millonario bajó el telón de la primera parte del año con una actuación convincente, clasificación asegurada y la ilusión renovada de pelear la Sudamericana.





