El actual presidente se impuso sobre Marcos Pereda con el 70% de los votos y continuará al frente de la entidad durante el período 2026-2028. Carlos Odriozola será su vicepresidente en la nueva etapa de la conducción, que llega al poder después de la interna más áspera de los últimos años. La lista oficialista, Presencia Federal, defendió la continuidad de una gestión marcada por el vínculo con el Gobierno, el reclamo por retenciones cero y un proceso de federalización de la institución.
Nicolás Pino continuará al frente de la Sociedad Rural Argentina acompañado en la gestión por Carlos Odriozola como vicepresidente. El actual presidente consiguió imponerse en las elecciones de la entidad y renovó su mandato para el período 2026-2028, cerrando a su favor una disputa interna que durante meses enfrentó al oficialismo con el sector encabezado por su propio vicepresidente, Marcos Pereda.
La elección puso fin a una de las campañas más intensas en los 160 años de historia de la Sociedad Rural Argentina. Pino, al frente de la lista Presencia Federal, llegó a los comicios con el objetivo de continuar la gestión iniciada en 2021, mientras que Pereda, acompañado por Santos Zuberbühler y al frente de Renovación con Unidad, buscaba provocar un cambio de conducción y convertir la elección en una señal de renovación institucional.

Pino se alzó con triunfo en 13 de los 14 distritos territoriales de la Sociedad Rural Argentina, obteniendo 1441 votos frente a los 592 que obtuvo la lista opositora, en una elección en la que sufragaron 2.229 socios, un número muy superior a los 1.800 que habían participado en la elección anterior. Hubo 24 votos en blanco.
Pino y Odriozola, dos vidas ligadas al campo
Nicolás Franco Pino nació en Buenos Aires en 1964 y pertenece a una familia vinculada con la producción agropecuaria. Se formó como técnico en Producción Agropecuaria en la Universidad Católica Argentina y desarrolló una extensa trayectoria tanto como productor como dentro de la Sociedad Rural Argentina.
Su relación con la entidad comenzó desde muy joven. A lo largo de más de tres décadas ocupó distintas responsabilidades institucionales, llegando a la presidencia después de las elecciones de 2020.
Carlos Gregorio Odriozola, su compañero de fórmula, es ingeniero agrónomo y productor agropecuario. Actualmente se desempeña como director de la SRA y coordinador de la Comisión de Carnes, una de las áreas centrales de la organización. Su trayectoria está vinculada especialmente con la producción ganadera y con el análisis de las políticas que afectan a la cadena cárnica.

Con el foco en el federalismo
El programa de Presencia Federal busca darle continuidad a la gestión de Pino, pero también profundizar algunos de sus ejes. La plataforma del oficialismo se estructura alrededor de cinco grandes conceptos: retenciones, federalismo, innovación, sostenibilidad y arraigo.
Pino aseguró, respecto del nuevo mandato: “Queremos profundizar ese camino: más presencia federal, mejores servicios para el socio, más tecnología y una SRA que represente la diversidad productiva argentina”.
“Es necesario llegar a retenciones cero”
El reclamo por la eliminación de los derechos de exportación seguirá siendo uno de los principales ejes de la conducción de Pino. El reelecto presidente de la SRA fue categórico al respecto: “Es necesario llegar a retenciones cero”, ya que son “el peor impuesto que se le puede poner a un productor”. Según explicó, la reducción de la carga tributaria permitiría liberar recursos para invertir y producir, generando un efecto positivo sobre toda la cadena agroindustrial.
Infraestructura y financiamiento, los otros grandes reclamos
La propuesta de Pino no se agota en la cuestión tributaria. Otro de sus ejes para la próxima etapa será mejorar las condiciones de infraestructura y financiamiento que enfrenta el productor, a las que calificó como “fundamentales para producir”. La preocupación abarca rutas, caminos rurales, transporte, puertos y vías navegables. Para la SRA, los costos logísticos tienen una incidencia directa en la rentabilidad y en la capacidad de Argentina para competir en los mercados internacionales.
Juntos… pero no revueltos
Otro aspecto distintivo de la propuesta de Pino es su concepción de la relación entre la Sociedad Rural y el poder político. El actual titular de la entidad mantiene una relación fluida con el presidente Javier Milei y durante la campaña destacó las coincidencias con el rumbo económico de la administración nacional. Sin embargo, frente a las críticas de la oposición, buscó diferenciar diálogo institucional de alineamiento político. “Una buena relación institucional no significa subordinación. La Sociedad Rural Argentina no es oficialista ni opositora: es una voz que representa gremialmente a los productores”.
Los conflictos que atravesaron la campaña
El resultado tiene un peso particular porque Pino y Pereda habían llegado juntos a la conducción de la SRA. Ambos ganaron la elección de 2020 y, debido a la pandemia de coronavirus, asumieron formalmente el 1 de junio de 2021. Durante los primeros años compartieron la estrategia de renovar la conducción de la entidad y posteriormente consiguieron una nueva victoria electoral en 2022. Sin embargo, aquella sociedad política terminó quebrándose y dio paso a una interna que escaló hasta transformarse en una elección directa entre presidente y vicepresidente.
El conflicto tuvo como uno de sus principales puntos de discusión la interpretación del estatuto de la Sociedad Rural. En 2023 la entidad introdujo una modificación que estableció un límite de tres períodos consecutivos para quien ejerza la presidencia. Pereda entendió que esa nueva regla impedía a Pino presentarse para un cuarto mandato, mientras que el actual presidente sostuvo desde el principio que los períodos debían computarse desde la entrada en vigencia de la reforma y no de manera retroactiva.

“La norma rige desde su sanción”, fue el argumento central de Pino durante la campaña. Esa interpretación fue rechazada por el sector opositor, que convirtió la cuestión de la alternancia en uno de los ejes de su campaña. De hecho, Pereda acusó a Pino de abandonar un supuesto acuerdo interno por el cual ambos dirigentes habían previsto una alternancia al término del ciclo compartido.
Otro de los temas que marcó la interna fue el proyecto de modernización de los registros genealógicos, uno de los servicios históricos más importantes de la SRA y una herramienta clave para la inscripción de animales de pedigrí. La iniciativa tecnológica se extendió más de lo previsto y el costo aumentó de respecto del presupuesto inicial.
El sector de Pereda utilizó este caso para cuestionar la administración de Pino y reclamó una auditoría forense independiente. El oficialismo respondió recordando que Pereda era vicepresidente durante buena parte del proceso.
Ahora empieza el verdadero desafío

El triunfo de Pino significa mucho más que la continuidad de un dirigente. Ahora, con las urnas cerradas y la elección resuelta, esas diferencias deberán encontrar un cauce institucional. El desafío inmediato de Pino será evitar que la SRA quede paralizada por la pelea que antecedió a los comicios de una entidad que agrupa a cerca de 3.900 socios.
La magnitud de la participación y la intensidad de la interna dejaron una conclusión evidente: la Sociedad Rural atraviesa una etapa diferente a la de apenas algunos años atrás. La elección de 2026 no fue una simple renovación de autoridades, sino una disputa por el modelo de representación de una de las entidades de mayor peso político y económico del agro argentino.
Pino ganó y ahora deberá transformar ese respaldo electoral en una nueva etapa, con Carlos Odriozola como vicepresidente y Presencia Federal como estructura política. Y lo hará con una definición que él mismo acuñó sobre el rumbo que propone para los próximos dos años: “más presencia federal, mejores servicios para el socio, más tecnología y una SRA que represente la diversidad productiva argentina”.




