El Reino Unido emitió un comunicado mediante sus representantes en la Asamblea General de la Organización de las Naciones Unidas, donde volvió a ser categórico sobre el tema Malvinas.
“No faltan palabras ni resoluciones, lo que falta es que tengan consecuencias porque una institución que no logra que su palabra pese sobre los hechos, pierde lo más importante: pierde su autoridad” había expresado Javier Milei en su discurso durante la jornada del miércoles.
El Reino Unido se mostró contundente con Malvinas
“El Reino Unido no alberga dudas sobre su soberanía respecto a las Islas Malvinas, las Islas Georgias del Sur y Sandwich del Sur, así como las zonas marítimas adyacentes a ambos territorios” comienza señalando el comunicado del gobierno británico.
En el mismo, agrega: “El Reino Unido mantiene un firme apoyo al derecho de los habitantes de las Islas Malvinas a la libre determinación. Este derecho está recogido en la Carta de las Naciones Unidas y consagrado en el Artículo 1 de los dos Pactos de las Naciones Unidas sobre derechos humanos”.
“Los habitantes de las Islas Malvinas tienen tanto derecho a determinar su estatus político y a perseguir libremente su desarrollo económico, social y cultural como cualquier otro pueblo” continúa enfatizando.
Por otra parte, explica: “Argentina hace referencia habitualmente a las resoluciones de las Naciones Unidas y a las declaraciones diplomáticas regionales que instan a negociar la soberanía sobre las Islas Malvinas. Sin embargo, esto no modifica ni atenúa la obligación de las naciones de respetar el derecho de libre determinación, que es jurídicamente vinculante”.
“La relación del Reino Unido con las Islas Malvinas —y con todos sus Territorios de Ultramar— es moderna y se basa en la asociación, los valores compartidos y el derecho de los habitantes de cada territorio a decidir su propio futuro. Argentina sigue negando que este derecho humano fundamental sea aplicable a la población de las Islas Malvinas y busca activamente oportunidades en foros internacionales para reivindicar su soberanía sobre ellas. Esta conducta es totalmente incompatible con los principios establecidos en la Carta de las Naciones Unidas y no es el comportamiento que cabe esperar de una democracia” finaliza.





