El gobernador Axel Kicillof salió con todo en Almirante Brown y dejó en claro cuál será el tono de la recta final hacia las elecciones: pegarle de frente a Javier Milei.
Rodeado de la vicegobernadora Verónica Magario, el intendente Mariano Cascallares, el ministro Gabriel Katopodis y hasta los candidatos Juan Grabois y Fernanda Miño, Kicillof recorrió obras educativas y viales, pero el mensaje fue bien político: “Cada jubilado que no puede comprar remedios, cada pibe que se queda sin obra pública y cada laburante que pierde su trabajo tiene un responsable: se llama Javier Milei”.
En la Universidad Guillermo Brown, el gobernador defendió a capa y espada la educación pública y le pegó al ajuste: “Las universidades del conurbano son la primera puerta para que los hijos de trabajadores lleguen a la facultad. Milei paralizó esas obras y está vaciando la educación”.
La recorrida siguió por la Ruta 4, donde la Provincia está invirtiendo más de $45.000 millones. Ahí Kicillof fue tajante: “Frenar la obra pública es inhumano, apostar a ella es darle dignidad a nuestro pueblo”.
Magario le puso más picante: “Hay dos formas de gobernar: uno que ajusta y abandona, y otro que cuida y protege. Milei es el primero, nosotros somos el segundo”. Cascallares sumó: “Sin Nación que nos acompañe, la Provincia está presente para no dejar a la gente a la deriva”.
Hasta Grabois se subió al ring y avisó: “Esta elección es clave para defender a la provincia y ponerse del lado de los trabajadores y de los humildes”.
Kicillof cerró sin vueltas: “El 7 de septiembre nadie puede dudar: hay que transformar la bronca y la indignación en un voto contra Milei y a favor de Fuerza Patria”.





